6 de junio de 2026
El futbolista tandilense, campeón con Belgrano de Córdoba, repasó su carrera, habló del histórico clásico ante Talleres, cuestionó la presión sobre los jóvenes talentos y confesó que le gustaría volver a jugar en su ciudad.
Campeón con Belgrano de Córdoba, protagonista de uno de los
goles más importantes de la historia reciente del club y consolidado en la
Primera División del fútbol argentino, el tandilense Francisco "Picho" González
Metilli atraviesa uno de los momentos más significativos de su carrera. De
vacaciones en Tandil, pasó por los estudios de Radio Voz, donde repasó su
presente, recordó sus inicios y dejó reflexiones sobre la formación de los jóvenes
futbolistas.
El tandilense reconoció que su vida en Córdoba cambió
notablemente después de convertir el gol que le dio a Belgrano una histórica
victoria ante Talleres en el clásico cordobés. "Antes era muy criticado por
ellos. No era muy querido", admitió entre risas. Sin embargo, aquel tanto
modificó para siempre su relación con los hinchas. "La gente te dice que
prefiere ganar el clásico antes que salir campeón. Cuando metí el gol pasé a marcar
la historia del club porque hacía mucho que no se ganaba el clásico y en
Primera era el primer cruce entre ellos", destacó.
Sobre la ciudad que hoy lo cobija, no dudó en elogiarla.
"Córdoba me encantó como ciudad y como provincia. Es muy futbolera y ellos
viven el fútbol a morir", afirmó.
A los 29 años, González Metilli es un ejemplo para muchos
jóvenes futbolistas tandilenses. Su recorrido fue distinto al de otros talentos
que emigran a temprana edad. Terminó el colegio en la ciudad, permaneció cerca
de su familia y recién después dio el salto al profesionalismo.
"Siempre tuve prioridad estar con mi familia, mis amigos y
terminar el colegio. Después de ahí arranqué", recordó. Aunque desde chico
tenía claro cuál era su sueño, considera que no todos los procesos deben
acelerarse.
"Conozco miles de chicos que se fueron a los 11 o 12 años y
después no terminaron en nada. Por ahí se perdieron lo mejor de la
adolescencia. Es una decisión muy personal, pero yo recomiendo estudiar y no
apurarse. No se vayan a los 11 años porque es una locura. Son muy chiquitos y
hay tiempo", sostuvo.
Incluso reconoció una deuda personal. "Me arrepiento de no
haber arrancado una carrera. El fútbol te permite hacerlo y es algo que
recomiendo", señaló.
La profesionalización temprana también llegó acompañada de
cambios en sus hábitos. Si bien aseguró que en su casa siempre tuvo una
alimentación saludable, fue en su llegada a Argentinos Juniors cuando entendió
el nivel de exigencia de la élite. "En Primera se puso todo más serio. Nos
pesaban todos los días, teníamos controles permanentes y si no te cuidás no
podés jugar", explicó.
Respecto de las diferencias entre la Primera División y la
Primera Nacional, el mediocampista fue contundente: "En Primera los jugadores
resuelven más rápido. Parece que hay más tiempo para jugar porque todo se hace
a uno o dos toques. En la B es mucho más friccionado, hay más choque y más
faltas".
Sobre el fútbol argentino actual, valoró el formato de
competencia que permitió que Belgrano se consagrara campeón, aunque expresó
algunas diferencias con la estructura del torneo. "Creo que este formato les da
más chances a los equipos que no son grandes. A nosotros nos dio la posibilidad
de salir campeones. En un torneo largo sería más difícil", analizó.
De todos modos, consideró que la Primera División debería
reducir su cantidad de participantes. "Treinta equipos me parecen muchos. Me
gustaría algo más parecido a Brasil, con menos equipos y más competitividad",
indicó.
Consultado sobre las polémicas arbitrales y las diferencias
entre equipos del interior y de Buenos Aires, eligió la cautela, aunque
reconoció situaciones conocidas dentro del ambiente. "Hay canchas donde sabés
que tenés que estar alerta y no gastar energía con el árbitro porque por ahí no
va a estar para vos. Pero no creo que sea un tema del interior o de Buenos
Aires, sino de algunos equipos puntuales", opinó.
Uno de los momentos más sinceros de la charla llegó cuando
habló de la final que consagró a Belgrano. Pese a no haber ingresado en el
partido decisivo, aseguró que aprendió a gestionar esas frustraciones. "Estaba
enojado y no entendí el cambio. Se lo dije al técnico y también lo dije
públicamente. Si no me calentara sería raro. Pero cuando llega una final hay
que dejar el ego de lado y estar para lo que toque", expresó.
En ese proceso, reveló que comenzó a trabajar con un
psicólogo particular. "Me ayudó mucho. Me da herramientas y me baja a tierra.
El fútbol es muy duro y tenés que estar bien de la cabeza", contó.
También se refirió al rol de las familias en el fútbol
juvenil y fue especialmente crítico con las presiones que muchos padres ejercen
sobre sus hijos. "Es terrible. Pasa mucho más de lo que imaginamos. Hablando
con mi representante me cuenta cosas que le piden algunos padres y me
impresionan. Mi viejo nunca me decía nada. Si yo le preguntaba después de un
partido qué había visto, hablábamos de fútbol, pero nada más", recordó.
Pensando en el futuro, González Metilli mantiene los pies
sobre la tierra. Tiene contrato con Belgrano hasta fin de año y evita
adelantarse a lo que vendrá. Sin embargo, dejó una puerta abierta a un deseo
especial. "Me gustaría volver a jugar en Tandil algún día. Y sí, me gustaría
jugar en Independiente", confesó.
COMPARTE TU OPINION | DEJANOS UN COMENTARIO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Solo suscriptos
Solo suscriptos
6 de junio de 2026
Solo suscriptos
Solo suscriptos
6 de junio de 2026
Solo suscriptos
Solo suscriptos
6 de junio de 2026
Solo suscriptos
Solo suscriptos
5 de junio de 2026
Solo suscriptos
Solo suscriptos
5 de junio de 2026
Solo suscriptos
Solo suscriptos
5 de junio de 2026
Solo suscriptos
Solo suscriptos
5 de junio de 2026
Solo suscriptos
Solo suscriptos
5 de junio de 2026
Solo suscriptos
Solo suscriptos
4 de junio de 2026