3 de febrero de 2026
El mural "Mi niña interior" fue realizado por mujeres del Pabellón Literario de la Unidad Penitenciaria N° 52 de Azul, en el marco del programa Pabellones Literarios para la Libertad y con el acompañamiento de la artista Camila Calderón (CEB).
Un proyecto socio-cultural de fuerte impronta comunitaria y
artística dejó una huella imborrable en la Unidad Penitenciaria N° 52 de Azul.
Durante seis jornadas de trabajo se concretó la realización del mural "Mi
niña interior", una obra colectiva de más de cuatro metros de altura que
nació de la palabra, la introspección y la expresión artística de mujeres
privadas de su libertad del Pabellón Literario N° 4, Colibrí.
La iniciativa se desarrolló en el marco de la propuesta
impulsada por la Dirección de Educación del Ministerio de Justicia, en
articulación con el programa "Pabellones Literarios para la Libertad", y
contó con el acompañamiento institucional y comunitario del Padre Andrés
Pérez, referente de la Pastoral Carcelaria. El proyecto fue solicitado y
coordinado por Ezequiel Trueba, auxiliar de Cultura y Educación de la
unidad, tallerista del programa y coordinador del Comité de Prevención y
Resolución de Conflictos.
El punto de partida fue un espacio de encuentros literarios
atravesados por la canción Niño, del artista urbano Milo J, que
invitó a las internas a reflexionar sobre sus historias de vida, la infancia,
las decisiones tomadas y las oportunidades -o la falta de ellas- que marcaron
sus trayectorias. De esas instancias surgieron poemas, oraciones y textos
reflexivos que fueron reunidos en una producción final colectiva, donde una
mujer adulta le habla a su niña interior desde el presente, con cuidado y
contención.
De la palabra al lenguaje visual, ese proceso íntimo y
compartido se transformó en mural gracias al trabajo de la artista y muralista
tandilense Camila Calderón (CEB), quien estuvo a cargo del diseño, la
dirección de obra y la coordinación de la realización. La imagen central
representa a una mujer abrazando a la niña que fue, rodeada de flores, colores
vibrantes y un colibrí -símbolo del pabellón y de la libertad-, en un gesto de
armonía, aceptación y sanación.
"Cuando me leyeron el poema hubo palabras muy fuertes, pero
una frase me quedó resonando: 'aunque no pueda cambiar el pasado, estoy en
tu presente'. Desde ahí armé el diseño, buscando expresar ese abrazo y usar
colores que transformen el espacio y lo llenen de energía", relató CEB, quien
destacó la experiencia como profundamente movilizadora y su primera
intervención dentro de un centro penitenciario.
Desde la mirada de Ezequiel Trueba, el mural aporta
expresión y sentido en un contexto históricamente atravesado por el gris. "El
diseño refleja sus historias, sueños y esperanza de una realidad más colorida.
Ellas muestran que su identidad no se reduce a la condena penal ni a la mirada social.
El arte y la palabra son herramientas fundamentales para resignificar lo vivido
y construir nuevas miradas sobre el presente y el futuro", afirmó.
Las propias internas también pusieron voz al significado de
la obra. "El mural es luz y vista para las personas que estamos acá. Le da
color a un espacio y nos identifica", expresaron. Otra de ellas destacó: "Está
en un lugar donde lo ve la familia y los niños cuando vienen de visita.
Preguntan quién lo hizo, y podemos decir que fuimos nosotras". El proceso
compartido dejó aprendizajes, vínculos y memoria colectiva: "Nunca estás sola,
podés abrazarte a vos misma", resumieron.
Para el Padre Andrés Pérez, capellán de la unidad
desde hace 18 años y nexo clave del proyecto, la experiencia tuvo también una
dimensión espiritual. "Encontrarse con ese niño interior que habita en todos
nosotros y que muchas veces necesita ser visto fue muy movilizador. La expresión
permitió poner en palabras la propia historia y sanar", señaló.
El proyecto fue posible gracias al trabajo articulado y al
acompañamiento de autoridades y equipos de la unidad, entre ellos la directora Mariela
Luján, las subdirecciones de Inclusión Social, Régimen, Administración y
Seguridad, el área de Asistencia y Tratamiento y la Coordinación de Cultura.
"Mi niña interior" se consolidó así como un testimonio
potente del arte como herramienta de expresión, unión y esperanza, capaz
de transformar no solo un espacio físico sino también miradas, vínculos y
futuros posibles, incluso -y sobre todo- en contextos de encierro.
La inauguración oficial de la obra se realizará este miércoles
4 de febrero.
COMPARTE TU OPINION | DEJANOS UN COMENTARIO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Solo suscriptos
Solo suscriptos
3 de febrero de 2026
Solo suscriptos
Solo suscriptos
3 de febrero de 2026
Solo suscriptos
Solo suscriptos
3 de febrero de 2026
Solo suscriptos
Solo suscriptos
3 de febrero de 2026
Solo suscriptos
Solo suscriptos
2 de febrero de 2026
Solo suscriptos
Solo suscriptos
2 de febrero de 2026
Solo suscriptos
Solo suscriptos
2 de febrero de 2026
Solo suscriptos
Solo suscriptos
2 de febrero de 2026
Solo suscriptos
Solo suscriptos
2 de febrero de 2026
Solo suscriptos
Solo suscriptos
2 de febrero de 2026