15 de octubre de 2026

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FOTOS. Tandil fue parte de la Marcha Federal Universitaria

La movilización reunió a estudiantes, docentes, trabajadores nodocentes, autoridades y organizaciones sociales y gremiales. Reclamaron el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y mayores recursos para la educación pública.

La comunidad universitaria de Tandil se movilizó este jueves en el marco de la quinta Marcha Federal Universitaria, una convocatoria nacional que volvió a poner en las calles los reclamos por el financiamiento de las universidades públicas, la recomposición de los salarios docentes y no docentes y la actualización de las becas estudiantiles. En la ciudad donde tiene su sede el Rectorado de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN), la manifestación reunió a distintos sectores vinculados con la educación, la ciencia y la sociedad civil.

La concentración comenzó a las 17 en la esquina de Rodríguez y Garibaldi. Desde allí, los manifestantes se encolumnaron para avanzar hasta el Rectorado de la UNICEN, en una movilización que tuvo como eje la defensa de la universidad pública y el reclamo por el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. La marcha contó con la participación de estudiantes, docentes, trabajadores nodocentes, autoridades universitarias, representantes gremiales, jubilados, organizaciones sociales y partidos políticos.

Al frente de la columna se ubicó una bandera con la consigna «Educación, soberanía y democracia», portada por autoridades universitarias. Detrás se organizaron los distintos sectores que formaron parte de la convocatoria: ATUNCPBA, ADUNCe, ATE-CONICET, representantes de los establecimientos preuniversitarios, facultades, la Federación Estudiantil y los centros de estudiantes. También participaron gremios docentes, la Mesa Intersindical Tandil (MIT), con representación de la CGT y las CTA, jubilados y organizaciones sociales y políticas.

El reclamo por el financiamiento universitario

La movilización se desarrolló en un contexto de conflicto entre las universidades nacionales y el Gobierno de Javier Milei por los recursos destinados al sistema universitario. La Ley de Financiamiento Universitario constituye uno de los ejes centrales de la disputa, debido a que establece mecanismos vinculados con la actualización presupuestaria, los salarios del personal universitario y las becas estudiantiles.

El documento que se leyó durante la jornada en los distintos puntos del país planteó la necesidad de hacer cumplir esa norma y cuestionó al Gobierno nacional por desconocer sus disposiciones, pese a los pronunciamientos del Congreso y las resoluciones judiciales mencionadas en el texto. «Esta nueva Marcha Federal Universitaria es la manifestación de la voluntad de la comunidad universitaria, pero también de la ciudadanía toda, de hacer cumplir el principal instrumento para su sostenimiento: la Ley de Financiamiento Universitario», señala el documento.

El texto también advirtió sobre las consecuencias del deterioro presupuestario para el funcionamiento de las instituciones, el desarrollo de las actividades académicas, los proyectos de investigación, la extensión universitaria y la vinculación con los sectores productivos. En ese sentido, remarcó que el reclamo no se limita a garantizar el dictado de clases, sino que comprende las condiciones necesarias para sostener todas las funciones de las universidades nacionales.

Uno de los puntos centrales estuvo relacionado con el proyecto de Presupuesto 2027 presentado por el Poder Ejecutivo. Según el documento, la iniciativa no contempla las partidas requeridas por la Ley de Financiamiento Universitario ni prevé recuperar las pérdidas acumuladas en el sistema universitario y científico. Frente a ese escenario, el texto sostiene que el presupuesto debería incrementarse un 33,4% respecto del proyecto oficial, de acuerdo con la propuesta elaborada por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN).

Salarios, becas y el futuro de la ciencia

Otro de los ejes destacados fue la situación salarial de docentes y trabajadores nodocentes. El documento denunció la pérdida sostenida del poder adquisitivo y reclamó el respeto de las paritarias y de los mecanismos de negociación colectiva. También advirtió que el deterioro de las condiciones laborales pone en riesgo las vocaciones académicas, los conocimientos acumulados y las capacidades técnicas que las universidades construyeron durante décadas.

En relación con los estudiantes, la declaración hizo hincapié en la necesidad de garantizar condiciones económicas que permitan ingresar, permanecer y egresar de la universidad. En particular, cuestionó el congelamiento de las Becas Progresar en $35.000 desde 2024, por considerar que ese monto resulta insuficiente para cubrir gastos elementales como el transporte y los materiales de estudio. También señaló problemas en las Becas Manuel Belgrano y en las Becas de Estímulo a las Vocaciones Científicas.

La situación del sistema científico y tecnológico ocupó un lugar importante en el documento. Allí se alertó sobre la reducción de becas, las dificultades para financiar proyectos de investigación y la salida de profesionales formados en el país. «Defender la universidad y el sistema científico-tecnológico es defender que el conocimiento se quede en el país», expresa el texto, que vincula el desarrollo de la ciencia con la soberanía nacional y el crecimiento de las distintas regiones.

Una defensa de la universidad pública

La declaración leída durante la marcha amplió el alcance de los reclamos al plantear que la defensa de la educación pública forma parte de una discusión más amplia sobre el modelo de país. Entre otros puntos, reivindicó la gratuidad, el ingreso irrestricto, la autonomía y el cogobierno universitario, así como la función de las instituciones en la movilidad social y en la articulación con las necesidades sociales y productivas.

También cuestionó el rumbo de la política educativa nacional y reclamó un Estado que garantice derechos vinculados con la educación, la salud, el trabajo digno, la cultura, la industria nacional y la protección de los recursos naturales.

La quinta Marcha Federal Universitaria tuvo como consignas centrales la educación, la soberanía y la democracia. En Tandil, la movilización desde Rodríguez y Garibaldi hasta el Rectorado de la UNICEN expresó la adhesión local a una convocatoria que buscó reunir a la comunidad universitaria y a distintos sectores de la ciudadanía en defensa de un sistema público que, según el documento, atraviesa una situación crítica.

El texto concluyó con un mensaje que sintetizó el espíritu de la jornada: «La universidad pública argentina no es el problema de nuestro país; es, sin lugar a dudas, una parte fundamental de la solución». Y cerró con las consignas: «Por una patria democrática. Por una patria soberana. Por una patria educada. Viva la universidad pública, viva el pueblo argentino».

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