28 de octubre de 2015

Sociedad

Sociedad. Sexo adolescente

Los datos principales La encuesta indica que tanto hombres como mujeres tienen un alto conocimiento sobre los métodos anticonceptivos aunque difieren en el método mencionado. El 94% de las mujeres entrevistadas mencionó a las pastillas anticonceptivas en primer término, seguido por el preservativo o condón con un 87% y un 62% al DIU. Mientras que entre los varones, el método más nombrado es el preservativo, con un 95%; luego las pastillas anticonceptivas en un 82%, y un 37% mencionaron al DIU. Con respecto al modo de obtención de los métodos anticonceptivos, entre las personas sin cobertura privada, el 44,8% de las mujeres y el 33,6% de los varones declararon haber obtenido en el sector público, de forma gratuita, el método anticonceptivo que utiliza. En cuanto a la edad de iniciación sexual, las mujeres comienzan un poco más tarde que los varones. Entre las mujeres de 14 a 49 años que han tenido su primera relación sexual, la edad promedio de la primera relación es de 17,3 años. En tanto para los varones de entre 14 y 59 años la edad promedio de inicio es de 16 años. Un dato interesante que revela la encuesta es que casi siete de cada diez de las mujeres y los varones entrevistados usaron algún método anticonceptivo en su primera relación sexual, siendo el preservativo el método más utilizado en esta instancia. Por grupo de edad se ven diferencias muy significativas: mientras que el 90% de las mujeres de 14 a 19 años utilizó algún anticonceptivo en su primera relación sexual, el porcentaje se reduce al 49% en el caso de las de 40 a 49 años. Con respecto a la utilización de anticonceptivos en la actualidad, ocho de cada diez de las mujeres y los varones encuestados manifestaron usarlos. En el caso de las mujeres, los métodos más utilizados son los hormonales –que incluyen las pastillas, los inyectables, los parches o los implantes– con un 51%, seguidos por los denominados métodos de barrera –preservativo, diafragma o espumas, jaleas u óvulos– con un 30%. En cambio, entre los varones, el 49% utiliza anticoncepción de barrera, y un 38% anticonceptivos hormonales. Casi la totalidad de los varones y de las mujeres entrevistados, acercándose al 100% de los casos, manifestaron conocer al VIH/Sida, y luego mencionaron a la hepatitis B como la segunda infección de transmisión sexual (90% en el caso de las mujeres y 87% los varones); en tercer lugar, la sífilis fue nombrada por el 75% de las mujeres y el 78% de los varones. Mientras que el herpes genital fue la cuarta enfermedad de este tipo más conocida por los entrevistados –67% de las mujeres y 60% de los varones–, mientras que la mitad nombró a la gonorrea/blenorragia. Características de la encuesta Con el objetivo general de generar información acerca de la salud sexual y reproductiva de los varones de 14 a 59 años y las mujeres de 14 a 49 años en centros urbanos de 2.000 o más habitantes, el Ministerio de Salud de la Nación – a través de la Secretaría de Promoción y Programas Sanitarios, y las Direcciones Provinciales de Estadística–, en el marco de un convenio suscripto con el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), llevó a cabo la Encuesta Nacional sobre Salud Sexual y Reproductiva 2013, el primer estudio sobre la temática que se realiza en el país a nivel nacional. La misma tuvo por objetivos específicos identificar el grado de conocimiento sobre métodos anticonceptivos; indagar sobre el uso de métodos anticonceptivos en la primera relación sexual; la edad en que se utilizan dichos métodos por primera vez y su uso actual. También pretendió describir los motivos por los cuales no se utilizan métodos anticonceptivos en distintos momentos de la vida de la población entrevistada; identificar las prácticas preventivas en torno a la salud sexual y reproductiva desarrolladas por las mujeres y los varones. Así como conocer las prácticas preventivas en torno a las enfermedades de transmisión sexual. En cuanto a distintos aspectos ligados con la maternidad, la encuesta avanza sobre la caracterización de la historia de la fecundidad de las mujeres; la descripción de los cuidados y controles durante el embarazo del último hijo nacido vivo; la cantidad de hijos vivos y el deseo de tener otro hijo; y los comportamientos de las mujeres respecto a la lactancia. La muestra de viviendas a encuestar se seleccionó sobre aquellas viviendas de la Encuesta Anual de Hogares Urbanos del tercer trimestre de 2012 con al menos una mujer de 14 a 49 años y/o al menos un varón de 14 a 59 años. El relevamiento de los datos fue llevado a cabo entre mayo y junio de 2013 en conjunto con las Direcciones Provinciales de Estadística. El estudio recabó información para las 6 regiones estadísticas del país, compuestas por el denominado Gran Buenos Aires, que incluye Ciudad de Buenos Aires y los 24 partidos del Conurbano bonaerense. La región Pampeana; el Noroeste; el Noreste; la región de Cuyo y la región Patagónica. Más previas, más alcohol, más embarazos El Dr. Vito Mezzina, secretario de Salud del Municipio, asegura que Tandil “no escapa  a las generales del resto de la Provincia de Buenos Aires” en cuanto a las enfermedades de origen sexual y embarazos no deseados en los jóvenes. Y agrega un dato que preocupa: “Las enfermedades de transmisión sexual siguen siendo una preocupación pues continúan estando presente a través del HPV, sífilis, HIV y gérmenes atípicos con secuelas importantes a posteriori incluyendo el cáncer de cuello de útero”. Pero las enfermedades no son el único aspecto de la salud sexual reproductiva. El gran fantasma que sobrevuela las mentes adolescentes –y de sus padres- es el embarazo no buscado. En este sentido, el funcionario asegura que “tenemos una tasa mayor de embarazo adolescente cuando nos comparamos con las cifras nacionales”. En Tandil la tasa es del 24.2% mientras que la cifra nacional es del 23.7%. Si estas cifras “las comparamos con la Provincia de Buenos Aires la diferencia es mucho menor 22.8 %, y si lo hacemos con las ciudades del interior de la Provincia de Buenos Aires como la nuestra es de 24.7 %, mayor que en Tandil”. -¿Qué políticas de salud pública se llevan a cabo apuntadas a los jóvenes que se inician sexualmente? -En el ámbito de la salud pública se vienen desarrollando acciones en estas temáticas desde el año 2003 de acuerdo a programas emanados del Ministerio de Salud de la Nación y Provincia de Buenos Aires.  Los mismos fundamentalmente están dirigidos a la prevención de enfermedades infectocontagiosas de transmisión sexual y a evitar embarazos no deseados fundamentalmente en los más jóvenes. Se desarrollan talleres en todas las escuelas secundarias a demanda de las mismas y por iniciativa de los CAPS (centros de atención primaria de la salud), con el Programa “Educación para una sexualidad Responsable”, a cargo de la Licenciada Graciela Jaramillo, trabajando con grupos focalizados de 30 alumnos y con un mínimo de tres encuentros por grupo- También entregamos folletería informativa, distribución de preservativos, vacunación de HPV, consejerías realizadas en todos los CAPS, y en el Hospital Santamarina. -¿Cuáles son los principales problemas o enfermedades que se dan en los adolescentes en relación con su actividad sexual? -Infecciones por gérmenes atípicos (Micoplasma, Chlamidias, Ureaplasma) a nivel genital y urinarias, virus papiloma humano con lesiones preneoplásicas en cuello uterino, y en menor grado sífilis, gonorrea y HIV. -¿Cual es la situación del VIH en estos grupos jóvenes? -En los registros del Servicio de Infectología del Hospital Ramón Santamarina en la actualidad no hay pacientes adolescentes con HIV, lo cual no quiere decir que no halla en Tandil, las mujeres embarazadas adolescentes son testeadas siendo negativas en la actualidad -¿Por qué cree que se producen embarazos no buscados en la población joven? -Fundamentalmente en la falta de preparación dentro de la familia y educación sexual insuficiente a nivel escolar. La incorporación de prácticas grupales de previas en salidas nocturnas, con alta ingesta de alcohol o drogas colabora en la falta de prevención de embarazos, y en la población con menores recursos socioeconómicos la incidencia es mayor. -¿Por qué la diferencia entre clases sociales? -Existen diferencias en cuanto a acceso a la información y recursos económicos para obtener las herramientas necesarias para el desarrollo de una sexualidad responsable, desde el ámbito público hacemos esfuerzos para que esa diferencia disminuya. -Se suele escuchar que la juventud actual es más desprejuiciada y promiscua, particularmente las chicas. ¿Cuánto hay de verdad en esa aseveración? -Mas desprejuiciada puede ser, en cuanto a promiscuidad los dos lo son en igual medida, ya que se requieren varones y mujeres en igual cantidad para las relaciones sexuales. Y las infecciones de origen sexual están distribuidas en igual cantidad. Embarazo, orgasmo y eyaculación precoz Esos tres son los temas sobre los que con mayor frecuencia debe despejar dudas y derribar mitos la Dra. Olga Marega, especialista en Obstetricia y Ginecología y en Sexología clínica. Al consultorio de la reconocida profesional, quien ostenta un Máster en Sexualidad Humana, los pacientes más jóvenes llegan en búsqueda de un método anticonceptivo. “El temor a un embarazo es el que más preocupa y los jóvenes todavía manejan conceptos erróneos sobre el proceso de la fecundación. Las chicas también consultan sobre el orgasmo y uno de los problemas más comunes es la anorgasmia (incapacidad para alcanzar el orgasmo). Por otra parte hay mucha consulta por las lesiones causadas por el HPV (Virus del Papiloma Humano) en ambos sexos. Es increíble la poca información que tienen al respecto. Sobre todo lo poco que saben sobre la vacuna. La mayoría cree que solo hay que colocarla a los 11 años”. La existencia de este virus ha cobrado notoriedad en los últimos años -al punto de que el gobierno la incluyó en el calendario de vacunas- porque es el principal responsable del cáncer de cuello de útero. Aún así, la mayoría de las personas desconoce que también produce las verrugas genitales que afectan tanto a hombres como a mujeres. Además de ser molestas, estas verrugas pueden generar un impacto grande en la salud física y psíquica de quienes las padecen. El desconocimiento de estas cuestiones es mayor en los varones. Es que para las mujeres es casi obligada la consulta con especialistas al entrar en el ciclo menstrual, pero los varones concurren al urólogo, por lo general, solamente si padecen algún trastorno. “Hablando con colegas de la especialidad de urología me cuentan que los chicos no hacen consultas sobre la vida reproductiva. Por lo general van cuando tienen algún tipo de molestia genital, y en algunos casos cuando tienen algún problema con el control de la eyaculación. También me consultan a mí como sexóloga cuando tienen problemas de eyaculación prematura, que es la consulta más frecuente de disfunción en varones jóvenes”, revela Marega. -¿Cómo ves a los padres frente a la sexualidad de los hijos? -Hay de todo. Familias más abiertas que aceptan las relaciones sexuales en la juventud y que envían a sus hijas (por lo general) a buscar un método anticonceptivo. Siempre se piensa en  la prevención de un embarazo, y poco en la prevención de las infecciones. Y hay otras familias que no aceptan las relaciones sexuales entre jóvenes y esperan que ellos no las tengan, porque no son aprobadas, cosa que por lo general no ocurre. Y en ese caso tenemos los accidentes de embarazos no deseados entre los adolescentes. -¿Has notado cambios en la relación entre padres e hijos o sigue siendo un tema tabú? -En la mayoría de los casos la sexualidad sigue siendo un tema tabú. Incluso en el país en general sigue siendo un tema tabú. Fíjate vos que aunque existe la ley de educación integral desde octubre del 2006, todavía estamos dando vueltas para aplicarla de manera profesional en distintos lugares de nuestro país. No se hace la debida capacitación docente, y mucho menos se abordan en las escuelas todos los temas relacionados con la sexualidad.  Algunos temas como la respuesta sexual del varón y la mujer, para que los jóvenes aprendan sobre las diferencias entre los sexos;  la orientación y la identidad sexual, para que aprendan sobre la diversidad y dejen de  hacer chistes machistas y discriminadores sobre las minorías sexuales. Por lo general se enseñan métodos anticonceptivos y enfermedades de transmisión sexual. Entonces se da información limitada al aspecto reproductivo de la sexualidad y se cumple solo uno de los propósitos de la educación. Y esto no es suficiente para educar a la juventud. -¿Cómo se maneja el tema en otros países? -Según las guías internacionales sobre la educación de la sexualidad que utilizan los países que tienen programas efectivos sobre el tema, para hablar de educación hay que tener en cuenta tres propósitos: Brindar información de base científica sobre sexualidad y no basada en prejuicios o mitos,  trabajar las actitudes y valores sobre la sexualidad, y el más importante es enseñar habilidades de protección, que para enseñarlas hay que aprenderlas.  Dar solo información teórica no es suficiente para enseñar sexualidad en una población tan especial como es la adolescencia. Esta es la experiencia de  los países que tienen años de trabajo en la temática. -¿Manejan información equivocada o mitos sobre salud reproductiva? - Todavía tienen falsos conceptos sobre los tiempos de la ovulación. Sobre los días más riesgosos del ciclo sexual de la mujer. No puedo creer que estando cursando el secundario manejen conceptos tan equívocos sobre la anatomía y fisiología sexual humana. Me cuenta creer que muchas estudiantes universitarias me hagan preguntas tan básicas sobre la anatomía de sus genitales. -Es llamativo ver que existe una suerte de analfabetismo sobre sexualidad en los jóvenes. -Todo es producto de la  falta de educación de la sexualidad formal y profesionalizada que debería haber en las escuelas.  El gobierno ha hecho un intento a través de los cuadernillos de ESI (educación sexual integral), pero no cumplió con la capacitación profesional docente. Al docente no solo hay que darle información veraz sobre los contendidos en sexualidad que debe transmitir al alumnado, sino enseñarle también  las habilidades para trabajar esos temas con su alumnado aplicando recursos vivenciales. La recomendación de la Guía Internacional de Educación de la Sexualidad es hacer un taller de 12 encuentros para desarrollar todos los temas de interés para adolescentes de manera vivencial, respetando una secuencia lógica adaptada a la edad del educando. Los peligros del viagra y el Multi-O El programa municipal de “Educación para una Sexualidad Responsable” que se lleva a cabo en la actualidad reconoce como antecedente una serie de charlas sobre SIDA que en 1991 comenzó a brindar en los colegios la licenciada Graciela Jaramillo. Además del programa estatal, Jaramillo es responsable también de otro llamado “Sexualidad y Procreación Responsable”, que se desarrolla en los centros de Salud dependientes de la Dirección de Atención Primaria. La divulgadora recuerda que aquellos encuentros de principios de los 90 “actuaron como detonante del interés general sobre el tema y empecé a recibir pedidos de instituciones educativas, barriales, deportivas y  religiosas”. Fue un período “anárquico en cuanto a una verdadera política preventiva-educativa”, pero el programa permitió un trabajo de reflexión sobre el tema, desmitificándolo y conectándolo con la vida cotidiana, lo cual hizo posible observar desde la práctica misma el alcance y las falencias de los mensajes masivos tanto de los medios informativos como de reconocidos profesionales en el tema, que fallaban precisamente desde su génesis: “Eran mensajes técnicos, desde un escritorio, sin haber detectado desde la comunidad misma, las dudas, creencias e ideas erróneas que la medios iban tejiendo con los distintos mensajes”. Fueron años de gran discriminación y marginación de los “grupos de riesgo”, la polémica religiosa a nivel extremo, el encarnizamiento sensacionalista contra el “infectado famoso” y otras actitudes que Jaramillo juzga como “algo bastante superado en estos tiempos”. En los talleres se trabaja con grupos focalizados, no más de cuarenta chicos, “porque en un tema tan personal e íntimo como la sexualidad, la charla masiva no sirve, ya que es preciso crear un vínculo entre quien habla y quien escucha, y sobre todo que haya una participación activa, esto implica permitir siempre la opinión y el punto de vista de cada uno, sin que nadie se sienta excluido”. Esa necesidad de crear un vínculo de cierta confianza lleva a que se concreten un mínimo de tres encuentros con cada grupo. “Tenemos un buzón de preguntas, de carácter anónimo, para todo aquél que no se anime a preguntar cara a cara. Te puedo asegurar que surgen temas realmente importantes, como abusos y homosexualidades no manifestadas, por ejemplo”. El temario de estas clases es amplísimo y abarca desde la sexualidad en la sociedad actual hasta los temas de la bioética. Así, pulsión sexual y deseo, orgasmo, frigidez, masturbación, sexualidad durante el embarazo, homosexualidad, sexualidad y capacidades diferentes son apenas algunos de los temas que se abordan. Jaramillo reconoce que “a partir de la incorporación de la educación sexual como tema obligatorio en las escuelas, podemos decir que el adolescente de hoy sabe más de anatomía y fisiología del aparato reproductor, enfermedades de transmisión sexual y métodos anticonceptivos”. Pero cree que “eso no basta, porque la sexualidad humana implica mucho más, tiene que ver con las vivencias, la cultura propia de cada familia y de la comunidad en la cual se vive, con la religión, con los miedos y certezas de cada uno”. Y traza un paralelismo: “En mi generación no había información, todo estaba prohibido. El adolescente de hoy está saturado de información, sobre todo la que recibe vía internet, pero el 90% es basura, información errónea”. El fácil acceso a la pornografía en Internet también preocupa a Jaramillo porque “distorsiona el conocimiento de los jóvenes que recién se inician en el sexo, ven cuerpos perfectos, medidas anatómicas irreales en el hombre, relaciones sexuales que parecen una clase de gimnasia acrobática, solo muestran las mil formas de tener un coito pero no hay besos, caricias, y ‘¡Oh my God!’ como único diálogo”. Esta influencia negativa de los medios que promueven cuerpos perfectos, repercute directamente en las adolescentes de hoy. “Fijate cómo incide en la población que chicas de 16 años ya piden como regalo de cumpleaños la operación de lolas, ¡eso es tremendo!”, enfatiza, y apunta también que se debe tener extremo cuidado por el auge del Viagra y más recientemente del gel íntimo Multi-O, que si bien están prescritos para casos específicos, se venden como si fueran inocuos y acceden a ellos los chicos desde edad temprana. En medio del fárrago de información al que acceden los chicos, persisten mitos y tabúes de antaño. “Por ejemplo, que la primera vez no importa cuidarte porque no quedás embarazada; que si estás menstruando o amamantando tampoco te embarazás, que si el hombre eyacula fuera de la vagina es una forma de cuidarse del embarazo, que el hombre de pene grande da más placer a una mujer. Se dice que los adolescentes de hoy maduran más rápido pero, en realidad, son inmaduros sexualmente hablando”.
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