15 de abril de 2016

Papel

Papel. Nuestros Titanes: Albertina Quintana

(Por Rodrigo Podestá) Albertina Quintana fue docente, directora e inspectora durante muchos años, por su trayectoria recibió distinciones como la de “Adulto Mayor distinguido de nuestra comunidad” (en Tandil), y reconocimientos como la placa que lleva su nombre en la escuela N° 19 de Gardey; además es miembro del Consejo Consultivo de Adultos Mayores de la comunidad, también forma parte de las comisiones directivas de GAMAT (Grupo de Ayuda al Mal de Alzheimer Tandil) y de Mesa Solidaria (una red para el fortalecimiento y articulación de más de 30 ONGs de nuestra ciudad), y por último, pero no menos importante, es hincha fanática de Racing. Ah...y tiene unos jóvenes 73 años y una energía que envidiaría cualquier joven. Por estas razones y más queremos destacarla como uno de nuestros titanes, una mujer con una vida llena de riquezas y matices, de entusiasmo y amor en cada nueva etapa de su camino. Albertina nació en Laprida, tiene dos hijas: Iris, quien es enfermera de neonatología en el Hospital Santamarina, y Karina, jefa del registro civil de Vela. Durante la entrevista hablará del gran orgullo que le dan sus hijas, “son buena gente, trabajadoras, comprometidas, solidarias…”, y luego vienen sus grandes tesoros y gran parte de su cosecha en la vida: sus cuatro nietos y cuatro bisnietos. Luz y más luz que cada día ilumina sus días. Hace 46 años que vive en Tandil, para ella “mi lugar en el mundo, sin dudas, es el lugar que cada día elijo para vivir. Así como elegí a Oscar como compañero, elijo cada día a Tandil como mi lugar en el mundo. Y también Gardey que es mi pueblo, es mi gente, también es mi lugar”, dice sincera y segura en sus palabras. De Oscar, su marido, contará más adelante. Un día fue a la escuela por primera vez, había ingresado en 1° grado (en esa época no existían los Jardines de Infantes) y había mucha emoción en el aire, nervios y un mundo a descubrir. Ese fue un día muy especial en su vida,  su madre la esperó a la salida, entre muchas otras madres y padres expectantes de ver a sus hijos luego de esa primera experiencia, y en ese momento Albertina descubrió que su destino estaba marcado. Su madre le había hecho la clásica pregunta que repiten cada año millones de padres: “¿y cómo te fue en la escuela?”. Y ella contestó con alegría, “¡muy bien!, y agregó una frase que iba a marcar su vida, “Mamá, ya sé que quiero ser cuando sea grande…”, su madre le preguntó, “¿y qué querés ser?”, “quiero ser maestra como la señorita Chicha”. Enamorada de la docencia “Ella fue mi primera maestra y fue quien me marcó”, confiesa esta mujer sentada en la mesa de comedor de su casa, llena de flores y recuerdos, de remeras de Racing autografiadas y de un rico aroma que llega de la cocina: está cocinando un flan casero para una de sus nietas que viene de visita y es fanática del postre de la abuela. ¿Cuántas anécdotas puede tener un maestro luego de tantos trotes y desafíos ante tantos niños y niñas, ante la gran responsabilidad de educar a las nuevas generaciones?, ¿cuántos retos y penitencias tendrá que haber dado, pero a la vez cuántas caritas felices habrá visto luego de que escriban sus primeras palabras o lean sus primeras sílabas? Albertina se ríe y pone su cabeza y su corazón a recorrer varias imágenes de esos años. “Tengo más anécdotas de cuando dejé que de cuando era maestra”, explica, “una vez me encontré por la calle con un chico que ni lo reconocí y había sido alumno mío, y me dijo “Hola señora, ¿se acuerda de mí?”, y le digo, “se supone que me debería acordar”, y él me contestó, “siempre le digo a mis hijos lo gran maestra que fue usted”. Y luego me dijo, “hay cosas que nunca me voy a olvidar de la escuela, y una de ellas es…” y me empezó a recitar “Sinfonía en gris mayor” de Rubén Darío, que es uno de mis poetas preferidos y una de las muchas poesías que les enseñaba. Y se me cayeron las lágrimas, lo abracé, y luego seguí caminando, estaba con mis dos bisnietos y dije “Caramba, qué fuerte”, porque era un hombre grande, de 50 y pico de años, y que recuerde una poesía es muy lindo. Una cosecha ese tipo de anécdotas, de algunos que me dicen “nunca me olvidé de las tablas” y yo pienso “uy, cómo se las habré enseñado” dice entre risas. “Son cosas que te llenan el alma y uno se da cuenta que algo ha sembrado y lo ha sembrado bien viendo que la cosecha es tanta”. Albertina nos da su opinión sobre cuáles son las cualidades que debe tener hoy un buen educador, “hay que tener ganas”, da como primera receta, “una de las cosas fundamentales y que te sirve en la vida es el manejo de grupo, si uno tiene buen manejo lo demás va. No sé si fui buena maestra o tuve buenos alumnos, alumnos que venían de su casa educados, bien formados, respetuosos, padres que apoyaban, que no te desautorizaban frente a los chicos. Ahora me es muy difícil hablar de buenos o malos maestros porque son distintas las circunstancias, son distintas las familias”.   Oscar, un compañero irrepetible “Cuando murió mi esposo, hace 8 años, quedé un poco sola, un poco sin rumbo”, cuenta con su voz tierna, “con Oscar estuvimos casados 47 años, estuvimos siempre juntos. Fue un vacío muy grande”. Y recuerda ese gran y divertido momento en que lo conoció, “fue de una forma increíble, en los carnavales de Laprida”, empieza a contar, “mi hermana Chongui formaba parte de una peña folclórica y habían hecho una carroza. Los chicos empezaron a mojarme, a tirarme papel picado, y me quería ir porque estaba toda mojada. Y me invitan a subirme al tractor de la carroza, y le dicen al chofer, “Che Oscar, ¿no la llevás a la hermana de Chongui en la cabina? Y subo al tractor y hablamos un par de cosas. Y me dice: “¿vos no te acordás de mí, no? porque yo la llevaba a mi mamá a tu casa, nuestras madres eran muy amigas”. “De vos no me acuerdo” le dije, y él me dice, “porque yo me acuerdo mucho de vos” y seguimos conversando. Después empiezan a pasar una botella de cerveza, y me llega a mí, yo no tomaba cerveza en esa época y se la paso a él, y así dos o tres veces, que me pasaban la botella y yo se la pasaba. Hasta que una de las veces me agarró la mano cuando le estaba por dar la cerveza..., y ahí perdí para toda la vida . A partir de ese momento nunca más estuvimos separados”. Múltiples pasiones Albertina forma parte de la Comisión Directiva de GAMAT (Grupo de Ayuda al Mal de Alzheimer Tandil), que cuenta con el Instituto del Taller de la Memoria y atiende pacientes de nuestra ciudad, Olavarría, Bahía Blanca y Tres Arroyos, entre otros lugares. También de Mesa Solidaria, una red de organizaciones sociales de Tandil que busca fortalecer su trabajo y la articulación con el sector público y privado, y del Consejo Consultivo de Adultos Mayores, donde hay un espacio de referencia en el club Excursionistas donde se ofrecen talleres gratuitos y encuentros para los adultos mayores. “Respecto de Racing y de la música clásica mi mamá decía que yo era un bicho raro”, confiesa sobre dos de sus grandes pasiones. “Voy todo lo que puedo a la cancha y estoy a cargo de prensa y difusión de la filial “27 de diciembre” de Racing, acá en Tandil. Voy con los muchachos a la cancha a todos los partidos de local que puedo. Me defino como una mujer de un solo amor y muchas pasiones, y mi mayor pasión es Racing. El mejor momento lejos de la historia de Racing para mí es el campeonato del 2001,  Mostaza Merlo te amo”, dice simpática y sonriendo. ¿ Qué enseñanzas te gusta darles a tus nietos y bisnietos?, le pregunto finalmente. “Mi mamá tenía un dicho que me quedó grabado que es “nadie experimenta en cabeza ajena” y es verdad. Yo te puedo decir todo lo que mi experiencia me fue diciendo y formando, pero a vos no te va a servir hasta que no te pase. Vine sin nada y me voy a ir sin nada. Me parece que si el transcurrir de la vida no le dejó nada a los otros, no tiene sentido decirles “les dejo esto o lo otro”. Lo que les podría dejar, ya lo dejé a los otros a lo largo de la vida a través de la crianza y de los ejemplos”. [gallery ids="124195,124196,124197,124198"] AUSPICIAN ESTA SECCIÓN: [gallery ids="124225"]        
OFICINA MUNICIPAL DE INFORMACIÓN AL CONSUMIDOR OFICINA MUNICIPAL DE INFORMACIÓN AL CONSUMIDOR

OFICINA MUNICIPAL DE INFORMACIÓN AL CONSUMIDOR. "Servicios financieros sigue siendo el rubro con más denuncias que recibimos"

28 de julio de 2026

Subscribite para recibir todas nuestras novedades

data fiscal  © 2026 | El Diario de Tandil | Sarmiento 291