3 de diciembre de 2015

Sociedad

Sociedad. Menos feriados ¿Cómo nos afecta?

Turismo y gastronomía en un año de estancamiento Mario Wisner es gerente de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Bares, Confiterías y Afines de Tandil y fue elegido por un nuevo período en el Departamento de Turismo de FEHGRA (Federación Hotelera Gastronómica de la República Argentina) en representación de la Provincia de Buenos Aires. Es propietario del Hotel Cristal, socio de una heladería y cafetería y acompaña a su esposa en la gestión de las cabañas Entre Cerros. -¿Cómo está el sector del turismo y la gastronomía? -El sector está estancado como toda la economía en este último año, lo cierto es que los años electorales son complicados para nosotros, la incertidumbre hace que la gente se limite mucho en su economía y nosotros vendemos un producto que no forma parte de los llamados básicos, y entonces nuestros productos son los primeros que la gente recorta. Esto sumado a los seis fines de semanas electorales que tuvimos este año entre Ciudad Autónoma de Buenos Aires y nuestra provincia, esos son seis fines de semana en los que el turista no viene, la gente no sale o tiene la cabeza en otro tema, hace más complicada la cosa. -¿En ese marco de estancamiento que describe, cuáles son las urgencias? -Los problemas más urgentes tienen que ver con los costos, la verdad es que tenemos costos demasiado altos y nos cuesta mucho cerrar las cuentas a fin de mes. La carga tributaria es demasiado alta, te cuento como ejemplo que esta es una actividad que prácticamente no genera crédito fiscal y paga el 21% de IVA, gran parte de este o casi todo pasa a constituirse en un costo, cuando no es esa la esencia del gravamen. Otro problema grande es la pérdida de productividad de la mano de obra que representa en la hotelería y en gastronomía entre el 40 y el 50% de sus costos, es decir que los sueldos a los empleados no les alcanzan y al empresario le sale carísimo por la cantidad cargas. Y finalmente, la ausencia de financiación razonable para el sector es también un problema. -Este diagnóstico es diametralmente opuesto a lo que se dice desde el oficialismo en cuanto al buen momento del turismo. -En ese sentido hay que aclarar que es cierto que hay movimiento, pero apenas alcanza para empatar el partido. Lo bueno es que a diferencia de otros momentos económicos difíciles, en este particularmente la rueda de la economía doméstica prácticamente no se paró nunca, al margen del momento, en líneas generales sigue moviéndose la demanda y eso hace que si bien no hay rentabilidad por lo menos se cubren los costos. Por otro lado nosotros somos vendedores a futuro, todo el tiempo estamos ofreciendo nuestros servicios y pasando presupuestos incluso a 6, 8 ó 10 meses, con lo cual nuestro optimismo siempre es el mejor, porque nuestras empresas se nutren de ese optimismo y previsibilidad. -¿Cómo influye el calendario de feriados en la actividad? ¿Impacta igual en gastronomía y hotelería o existen diferencias? -Tener un calendario preestablecido y un sistema de corrimiento de feriados es uno de los mayores logros de nuestra actividad de los últimos años por lo que te decía antes de la previsibilidad, lo esencial es saber que en determinados momentos del año vamos a tener una demanda que satisfacer y si están separados en el tiempo y establecidos de antemano mejor, ya que aporta mucho al turista que llega.  Al alojamiento le incide directamente a su público y al gastronómico que además trabaja con la gente de la ciudad le da un día más de ocio para poder ofrecer sus servicios. -¿Cómo fue evolucionando la actividad a medida que se incorporaban nuevos feriados al calendario? -Al principio lo que parecía una medida positiva generó que la gente se amontonara en los fines de semana largos y se notaba mucho la merma en los fines de semana comunes, pero con el tiempo la adaptación de la oferta  a la demanda y el calendario naturalizado terminó siendo un incentivo real a la economía de los establecimientos. -¿Qué repercusión tendría una reducción de feriados? -Si la medida es estudiada y consensuada con el sector siempre se puede hacer algo para mejorar. Por ejemplo el año 2015 terminará con diez fines de semana largos y el 2016 si no se cambia nada tendrá solo nueve. Si me preguntas por mi negocio yo quisiera un fin de semana largo por mes, por que como te dije antes te oxigena la economía, pero eso no quiere decir que sea factible. Por otro lado el mes que se juntan dos fines de semana largos termina siendo improductivo, lo ideal sería que cuando tomen alguna medida lo estudien con los distintos sectores de la economía y lleguen a un consenso que conforme a todos. Lo que no se debe perder de vista es que el calendario y el sistema de corrimiento de feriados debe estar previsto de antemano, en diciembre la gente y las empresas deben saber cómo organizar el año próximo. -¿Cómo cree que impactará la presidencia de Mauricio Macri? -Macri dice y se desdice con el tema de los feriados y eso preocupa. De todas formas, si fuésemos un país serio no debiera cambiar mucho la situación porque nosotros necesitamos un gobierno que escuche a todos los sectores. Que esto se convierta en un país serio, previsible, con una moneda estable, un tipo de cambio competitivo con el exterior, una carga tributaria coherente con lo que genera la actividad, con políticas de empleo acordes y que incentive a la gente a ganarse el mango trabajando. Por el resto no hay problemas, nosotros siempre estamos preparados para arriesgar y dar una mano para salir adelante.   “Los cabañeros no queremos una ciudad turística” No todos hablan del estancamiento del sector. La mirada de la presidenta de la Asociación de Cabañas (ACT) sobre este tema es distinta. Así lo explica Fernanda Díaz cuando responde sobre la actualidad de las cabañas en Tandil. Según la dirigente los cabañeros vienen sosteniendo un crecimiento “a lo largo de estos años llegando en la actualidad a ocupar un espacio preponderante en la oferta de alojamientos de la ciudad orientados a brindar servicios de calidad, atención y buen descanso al turista”. Díaz agrega que esa situación es la que dio impulso a la creación de la ACT, que hoy cuenta con 55 asociados y “desde el 2003 colabora participando activamente en el escenario turístico local para construir políticas que acompañen el desarrollo de la ciudad en equilibrio con el medio físico, económico y sociocultural”. Y sin temor a generar polémica la empresaria se mete de lleno en el debate siempre instalado sobre si Tandil es una ciudad turística o una ciudad con turismo. En ese sentido sostiene que se debe “evitar el desborde y la saturación del destino, nosotros queremos sostener el perfil de ciudad con turistas y no ciudad turística”. En cuanto a los feriados turísticos indica que “dieron en muchos casos impulso a la estacionalidad produciendo un cambio en la modalidad de viajes en que el sector debe estar atento en entender y trabajar sobre estos nuevos hábitos”. Y agregó que una reducción de las fechas no laborables requeriría “una convocatoria al diálogo para llegar a un equilibrio entre los diferentes actores de la sociedad”. No obstante, aclaró que se trabaja para generar demanda todo el año ya que solo con fines semana largos no alcanza: “Hay que hacer foco y observar las variables del porcentaje anual de ocupación que va a ser el resultado real del movimiento turístico que tenga la ciudad”.   Con los feriados ganamos y perdemos Sin medias tintas, como es su costumbre, Luis Cerone se mete en la polémica por los feriados, al asegurar que concentran el movimiento pero atentan contra los demás fines de semana del mes. También aporta un análisis sobre final del gobierno de Daniel Scioli y una moderada esperanza en el rumbo que Mauricio Macri le imprima al desarrollo del país. -¿Influye el calendario de feriados? -Modifica nuestra actividad de manera sustancial porque por un lado agrupa un movimiento intenso durante los tres o cuatro días del feriado, pero también se ve reflejado en sentido contrario en el resto de los fines de semana del mes. En nuestro caso los feriados no centrales como Semana Santa, 17 de Agosto y ahora Carnavales, con mal tiempo, suelen ser negativos porque la demanda esperada genera costos que no tienen su correlato con las ventas. -¿Cómo fue evolucionando la actividad a medida que se incorporaban feriados? -Creo que la evolución fue positiva y general independientemente de los feriados ya que el cambio de hábitos de vacaciones anuales largas a pausas cortas durante el año nos han favorecidos por cercanía al gran centro emisor que es CABA y el primer cordón de la Provincia. -¿Cómo impactaría una reducción de feriados? -Como todo cambio de hábito en un principio estoy convencido que generará una baja en las ventas, pero la dinámica social seguramente también operará en una respuesta en sentido positivo en un plazo que dependerá más de la evolución de la economía del país que de otros factores. -¿Qué puede esperarse de la presidencia de Mauricio Macri? -En principio será distinto a Scioli que nos deja una provincia con una tasa de Ingresos Brutos bestial del 4,5% pero sin rutas, inundada, sin hospitales y terriblemente insegura con poco o nada de apego a la ley y las instituciones. Si bien Macri no ha expresado con claridad las políticas que aplicará para introducir las correcciones de las que habló en campaña, de alguna manera es un intento distinto a lo que ya conocemos. Creo que el impacto para Tandil de su gobierno está estrechamente relacionado a la suerte del país más allá de que se pueda pensar en alguna ventaja comparativa por ser esta su ciudad natal.   Con cada feriado extra el país pierde $5000 millones Marcelo Terú no está contento con los feriados turísticos y es entendible desde su posición; es presidente de la Asociación de la Pequeña y Mediana Empresa (APYMET) y dueño de una empresa metalmecánica dedicada a la fabricación de autopartes. En esa rama de la producción los días de feria son valorados de forma negativa. “Para los empleadores los feriados resultan en un costo adicional en la mano de obra. Estamos en una etapa en la que buscamos reducir costos, con lo cual los feriados influyen negativamente. Los días feriados son hoy un 60% más que en 2009 y cada feriado representa una pérdida para la economía de unos $5000 millones”. Esa cuestión se hilvana con una situación actual desfavorable: “Hoy tenemos una baja en las ventas que ronda el 40% respecto a los niveles máximos históricos. Esto se debe a la contracción de la demanda en el mercado local, a lo que se suma la pérdida casi total de las exportaciones que se lograban años atrás. Sucede que hemos perdido rentabilidad y competitividad y creo que va a empeorar antes de empezar a mejorar. El proceso inflacionario que afecta a nuestros costos continúa, lo cual significa mayor pérdida de rentabilidad a futuro”. Terú habla desde su posición particular en el mercado autopartista, pero lo que describe “es enteramente trasladable a la mayoría de las empresas que conforman la masa societaria de APYMET, en particular las metalmecánicas”. Atendiendo a ese estado de cosas, la versión sobre una posible reducción de los feriados turísticos fue recibida con beneplácito en el sector de los integrantes de la pequeña y mediana industria. “Volver al esquema de feriados de años atrás resultaría en un beneficio para el empleador, debido a que si no se trabaja no se produce, y si por algún motivo la empresa debe continuar su actividad en un feriado, las horas trabajadas deberán ser liquidadas al 100%, es decir que la mano de obra de un día feriado cuesta el doble. Dicho todo esto, recordemos que los feriados favorecen enormemente a las economías regionales y a las empresas vinculadas a la actividad turística, aunque casi exclusivamente al turismo de proximidad que es el caso de nuestra ciudad”. Y con respecto a las expectativas sobre el nuevo gobierno que iniciará el 10 de diciembre el dirigente cree, en sintonía con sus colegas, que “deberá tomar medidas impopulares si lo que se propone es sanear la economía, y la principal será devaluar debido al importante atraso cambiario que experimentamos y que nos impide abrirnos a los mercados externos”. Es amplia la mayoría de integrantes del sector productivo que representa Terú que explicitan su optimismo por el cambio de gobierno. Él lo reconoce también, pero marca que su opinión es personal antes que institucional porque “en el sector están todos entusiasmados”, aunque cree que “hubo bastante de voto castigo contra el kirchnerismo antes que un voto a conciencia por Macri”. Sus motivos para dudar son los de otros muchos argentinos: “No conocemos muy bien lo que propone y temo que hayan votado una caja sin saber lo que viene adentro”. Con evidente pesimismo remata: “Ya hablaron de volver a las políticas de endeudamiento con el FMI. Yo ya nos veo a todos de vuelta en los 90, sin poder vender nada ni competir con los productos importados”. “El número de feriados, debería ser revisado” En la Cámara Empresaria pueden escucharse varias voces sobre éste tema. El lugar es una caja de resonancia de los pro y los contra de los fines de semana largos. Patricio Fernández, titular de la institución, debe hacer malabares para surfear entre las posiciones de los asociados que defienden, cada uno, su empresa. Consultado al respecto, dijo que “entiendo y es claro que en materia turística, nuestra ciudad y los grandes centros convocantes del país se ven favorecidos por los fines de semana largos”. Al respecto, reiteró que eso se da “en materia turística, mientras que en otros rubros de la producción, donde se trabaja con cierta programación de tareas o en que los plazos de entrega son trascendentales, sabemos que pueden afectar de una manera poco positiva. Incluso, volviendo a lo turístico, que sea tan habitual un fin de semana largo o si se dan muchos y seguidos, seguramente pierden el efecto deseado”. A la hora de hablar de los planteos de los comerciantes sobre abrir o no los fines de semana largos, dijo que “hemos recibido argumentos de los que abren y de los que no. Son todos validos”. Sobre ese punto puso como ejemplo que “en algunos casos los que abren un feriado suelen ser los mismos propietarios, justamente para reducir costos de personal”. Asimismo, dio a conocer que “también dependerá del rubro o tipo de comercio. Si atendés personalmente o con poco personal puede que los números den, pero muy ajustados”. Seguidamente expuso que “me parece importante volver sobre lo macro del asunto: el país que pensamos a futuro. Los fines de semana largo pueden ser muy importantes para el turismo, pero que esto no nos haga olvidar otras actividades que también son afectadas”. Agregando sobre sus dichos que “hoy lo decíamos, es un día menos de producción, un día menos de desarrollo y si pensamos en los ciudadanos del futuro, también es un día menos de educación”. A manera de conclusión, manifestó que “en mi parecer, en este período que viene para la Argentina, el número de feriados debería ser revisto”.   “No conoce la realidad del interior del país”  El actual Secretario de Turismo de la Provincia, Ignacio Crotto, criticó los dichos de Mauricio Macri, sobre una eventual eliminación de los feriados largos. “La verdad que es preocupante que se quiera tomar esta medida”, dijo para agregar que “decir que el sector turístico se vio perjudicado por los feriados largos, es no conocer la realidad del interior del país“ El funcionario agregó: “La preocupación mayor es que entre el 20% y 25% del sector turístico podría perder el trabajo en caso que se tome una medida de ese tipo”. Crotto afirmó que “una cosa es la ciudad de Buenos Aires y otra es el interior de todo el país”, tildando la visión de Macri como “centralista”. Asegurando además que “medidas de este tipo no favorecen al trabajador”.   Taxis y remises pierden plata Son varios los sectores que se toca cuando uno habla de turismo. La llegada de gente hace que algunos trabajen y otros, “pierdan plata” cómo nos dice Cerdeira, uno de los taxistas más antiguos de la ciudad que tiene su parada en la Plaza Independencia. Su visión es que “deben seguir los fines de semana largos con los feriados tradicionales, no agregarle porque nosotros perdemos”. De su punto de vista, “no está mal lo que dice Macri de rever que haya tantos feriados puentes, en eso coincido porque para nosotros perdemos 300 pesos por día en esas fechas, ya que no funciona el comercio, no hay clases y los que viene a pasear andan en auto”. Cerdeira, entonces, cree que “tienen que estar los feriados tradicionales y no agregar más para que todos podamos subsistir”. En contrapartida, un trabajador del volante de la empresa de Remis Tandil, tuvo una opinión más moderada en el sentido de que “nosotros no tenemos estimaciones sobre si trabajamos más o menos”. Siguiendo con su relato, confió que “la realidad marca que mucha gente viene en auto y no usa remis, pero en ocasiones hay turistas que nos toman y hacen recorridos de 300 ó 400 pesos que nos dan buena ganancia”.   Gastronómicos con reparos Trabajadores de algunos establecimientos dedicados a la venta de productos regionales y parrillas tradicionales de la ciudad, reconocen que “son para el patrón jornadas de excepción”, aclarando en la mayoría de los casos que “ellos recaudan bien”. A la hora de ampliar el concepto, aclaran que “conocemos que puede ser cierto lo que nos dicen en el sentido que gracias a esos ingresos extras pueden funcionar y pagar con tranquilidad los sueldos, pero nosotros no vemos un peso de más”. Mariana, trabajadora de una casa de venta de artículos regionales, indicó que “no tenemos una remuneración extra por trabajar en esas jornadas. A lo mejor puede aumentar la propina, pero anda más”. La mujer, a manera de ejemplo, relató que “para el balotaje, no abrimos y ante esta circunstancia nos sacaron el franco semanal”. Dice que “no podemos reclamar porque nos dicen que nos vayamos y, en realidad, no se encuentran tan fácil trabajo por lo que debemos seguir”. El mozo de una de las parrillas tradicionales de la ciudad, comentó que “aumenta la propina, es cierto, pero nada más no nos pagan extras por ese día en el que la mayoría descansa y nosotros estamos sirviendo a los turistas”.   La política no habla, los privados sí Con Macri ya presidente, el Diario de Tandil fue por una definición política del Municipio con respecto al tema de los feriados. Pero la sorpresa fue que el hombre indicado para referirse al asunto, el director de Turismo Alejandro Bonadeo, esquivó el asunto con un escueto “no vamos a referirnos al tema, nos parece que es una declaración incipiente y hablar es poco serio”. En tanto, Sebastián Bedascarrasbure, el hombre que representa al Instituto Mixto de Turismo, mostró una postura opuesta a la del funcionario e indicó que una reducción de los feriados puente “no debería gravitar en Tandil”, entendiendo que “la ciudad ya tiene una política de trabajo y todos los fines de semana cuenta con gran afluencia de turismo”.  
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