
Si tiene alguna consulta comuniquese al
1 de noviembre de 2016
por
Elías El Hage
Podríamos aludir a una moral política y a un canto a la
convivencia entre vecinos. A celebrar las imprescindibles diferencias de todo
tenor -pero en especial las ideológicas-
sin el facilismo pavoroso de la estigmatización al que piensa distinto.
El sábado, durante el festejo por los 30 años de vida de
Flor de Murga, Dardo Casal dio una lección de cómo se puede construir una
identidad política y barrial sin abrevar en la mentada teoría binaria del
enemigo. Ocurrió en la estación de ferrocarril, en un palco armado para el
festejo de la murga nacida, precisamente, en el Barrio de las Ranas, con toda
la potente simbología que el lugar tiene para la historia de la ciudad y sus
rituales de pertenencia.
Hay en la actual circunstancia política que atraviesa el
país motivos de sobra para que una murga popular y siempre presente en su poética
testimonial cargue las tintas desde la picaresca y la denuncia. Pero durante el
acto -que tuvo su impronta en una suerte de síntesis narrativa de treinta años
de murga en una hora-, el creador de Flor de Murga tuvo gestos que explican
claramente por qué Dardo es un tipo querido, más allá del palo político al que
pertenezca.
Fueron gestos, pero ya se sabe de la potente naturaleza de
un gesto desde un micrófono, y esta actitud se engrandece mucho más en tiempos
de bajísima tolerancia como los actuales. Dardo primero aportó un
reconocimiento a José Denisio, recientemente fallecido. Fue un policía jubilado
que devenido en funcionario del gobierno municipal, afectado al área de
seguridad, supo ganarse el afecto de propios y extraños. Luego tuvo una
incursión afectuosa cuando recordó a Américo Reynoso. "Esta murga nació durante su gobierno", dijo Dardo. También le
agradeció a la Universidad por aportar la logística al acto que tuvo como
locutor al escritor Raúl Echegaray, y se permitió hacer compartir el escenario al
funcionario Rubén Maidana, de la Facultad de Arte con Ernesto Palacios, Director
de Cultura del Municipio, quien le entregó una plaqueta. En otro gesto, contó del
saludo de Miguel Lunghi explicando que no podía estar allí dado que el jefe
comunal estaba participando del acto del Festival de Cine.
Pero además Dardo Casal pidió por la vuelta del servicio del
tren, por el respeto a la identidad del Barrio de la Estación, porque los
gobiernos se acuerden de los que más lo necesitan. Hubo críticas ideológicas,
revisión histórica, tributo al bombo con melodía peronista, recuerdos míticos
de la tandilidad profunda (por ejemplo una mención a la Barra del Bombo y el
Muñeco ocupando las tribunas del Estadio San Martín). También evocó la memoria
de las luchas murgueras contra los criminales de toda laya, incluidos los que
devastaron nuestras sierras. Todo esto sin hacer del otro un enemigo. Todo esto
con humor y con ironía. Todo esto, también, con ternura.
Como lo dijo al momento de hablar el historiador Néstor
Dipaola: "Cuando una murga se ha ganado
el aprecio de tanta gente y el respeto de las instituciones, es porque ha hecho
las cosas bien".
Flor de Murga hizo y sigue haciendo las cosas bien. No
perdió la insurgencia de su matriz popular histórica, pero también evitó cavar entre
los escombros de la célebre grieta que partió en dos al país para borrarla con
gestos de empatía tandilera, sinceridad y grandeza.
29 de julio de 2026
29 de julio de 2026
29 de julio de 2026
29 de julio de 2026
29 de julio de 2026
28 de julio de 2026
28 de julio de 2026
28 de julio de 2026
28 de julio de 2026
28 de julio de 2026
28 de julio de 2026
28 de julio de 2026
¡Muchas gracias!

Único diario digital con cobertura integral en cada rincón de la provincia de Buenos Aires.
Edición Nº
2976 correspondiente al día
29/07/2026
Inscripto en la DNDA:
5224617 |
Propietario:
María Belen Bruni
Director:
Eduardo Hugo Bruni
Domicilio comercial:
Sarmiento 291 |
Tel:
(0249) 422 00 27
Podrás ver costos y tiempos de entrega precisos en todo lo que busques.