13 de junio de 2017

ENTREVISTA PICANTE

ENTREVISTA PICANTE. "Hay mucha gente dispuesta a trabajar por Tandil, pero lamentablemente no son escuchados"

Usted es un histórico del PRO en Tandil, levantó la bandera de Macri cuando no había ni sospechas de que pueda convertirse en el Presidente de los Argentinos. ¿Cómo fue su relación con él?

Nos acercamos por mi trabajo en la peña de Boca. Él era el presidente del club y tuvimos varios encuentros.  Años después, cuando él ya estaba en política, nos convocó a un grupo de amigos en Azul para hablar de la ciudad y de cómo veíamos las cosas. Me preguntó porque no seguía en la política y le dije que ya había pasado mi tiempo, que era el momento de los jóvenes.

Pero tiempo después vino a Tandil y me pidió que reuniera a los muchachos de la peña para juntarnos a cenar.  Mauricio es un tipo bárbaro, que le gusta contar anécdotas, pasarla bien. Cuando estábamos saliendo del restaurante lo acompaño hasta el auto y me pidió que fuera el candidato del Pro a la intendencia. Me dijo que había que empezar a consolidar el espacio, a trabajar desde abajo.

Yo ya había estado en el concejo deliberante con la UCEDE y había compartido un espacio con Julio Zanatelli.

Sabía de qué se trataba esto, pero me comprometí y puse mi granito de arena. Lo hice de corazón, porque amo a Tandil.

Imagínate que antes, en mi época de concejal, casi me fundo. No podía venir mucho a la inmobiliaria y casi pierdo todo. Tuve que dejar la política porque si no quedaba en la calle.

Otras épocas en el Concejo Deliberante?.

Totalmente, había tipos de fuste. Tuve la suerte de trabajar con gente como Gino Pizzorno y Delpech del peronismo, Daniel Grasso de la UCR.

Terminábamos las sesiones y nos íbamos a cenar todos juntos, compartíamos ideas, proyectos. Esa es la política que me gusta y la que quisiera tener en mi país. No creo que sea un utópico, tampoco. Seguro que se puede.

Es como en el futbol, después del partido nos juntamos con los de River y charlamos. Se puede compartir con los adversarios y construir cosas en conjunto. La única manera de salir adelante es tirar todos del mismo carro.

¿Crees que se puede logra este acuerdo en la Argentina actual?

Claro que sí. Por supuesto que acepto que haya diferencias ideológicas, de pensamientos y hasta de las formas, pero no podemos tolerar que estas diferencias lesionen el progreso de nuestro país.

 Hay que coincidir en 5 o 6 puntos de políticas de estado y seguir ese rumbo. En Francia pasan los socialistas o los conservadores y se mantiene la idea central de la economía, la educación o la salud. Tenemos que entender eso.

¿Cómo lo ves a Macri en la presidencia? ¿Podrá cumplir sus promesas de campaña?

Tiene muy buenas intenciones y te lo digo porque lo conozco. Es un hombre que tiene fortunas y perdió su vida social para llevar este país hacia adelante. Más allá del afán del poder que debe existir.

Él tiene buenas intenciones y le gustaría retirare con sus objetivos cumplidos. Quiere encaminar a la Argentina y que luego llegue el turno de las nuevas generaciones.

¿Vos ves un rumbo de país que te haga entusiasmar?

Claro que sí, pero Macri cometió un error. En la primera semana de gobierno tendría que haber dicho como recibió el país, con qué recursos y en qué situación. Desde un comenzó había que tomar medidas fuertes y aceptar la verdad de lo que estaba pasando con la economía. Eso necesitaban los argentinos.

Ahora, después de un año y medio, es tarde seguir planteando esto. Ya no hay excusas. Quizás aquel fue un error político en su afán de no generar más divisiones.

Hablemos un poco de la situación en Tandil. Esta semana se confirmó que Cambiemos irá con una lista pura de la UCR y el PRO no participará de las elecciones legislativas. ¿Qué te parece esta medida?

No fue una buena medida. Hay que entender que el presidente llegó al poder a través de una alianza o de un frente de gobierno. Me parece totalmente egoísta la posición del radicalismo de no abrir la lista y no dejar ingresar a la gente del Pro. Esto es como sectorizar la política y no se hace lo que hablaba al principio. ¡Muchachos dejémonos de joder y tiremos juntos para adelante!

Fue una decisión poco feliz y veo a muchos muchachos de la UCR que no están contentos con esta directiva. Es saludable que los concejales de la UCR trabajen junto a los del PRO y las otras fuerzas. Estas actitudes son las que construyen, no las de encerrarse en una sola idea.

Pasemos ahora a su trabajo en las bienes raíces. ¿Cómo viene evolucionando el mercado inmobiliario local?

En marzo y abril hubo un movimiento muy interesante. Quizás se mantuvo hasta mediados de mayo, pero ahora volvió a frenarse.

Se activó con los anuncios de los nuevos créditos y la gente joven empezó a preguntar. Había muchas consultas de gente que buscaba su primer casa, no del tipo de grandes inversiones. Eso está relacionado con otros movimientos económicos, tiene otras reglas y hoy no están del todo claras.

Lo cierto es que en Tandil el mercado nunca va para atrás. Siempre avanza. Más lento de lo que nos gustaría, pero avanzamos. Hasta que este país no combata la inflación no podemos estar tranquilos. Tenemos que mirar el ejemplo de Chile. Es un país modelo. Nosotros fuimos la potencia del continente y hoy ellos nos miran desde arriba del caballo. Tenemos que hacer un mea culpa desde todos los sectores para entender esto.

Recién esperando para hacer la entrevista, vi que entraron dos familias de otras ciudades buscando casa en Tandil. ¿Es así todo el año?

Tandil es una ciudad llamada a ser una de las más importantes de Argentina. Los diarios nacionales hablan de una ciudad con gran calidad de vida y lo comprobamos en la calle todos los días. Tenemos paisajes, entorno y gente de trabajo.

Esta ciudad se formó con los inmigrantes y sus hijos. Los españoles, los italianos, todos se bajaron del barco sin nada y se forjaron un futuro. Trajeron su esfuerzo y la Argentina empezó a salir a flote. Tandil sigue manteniendo esa cultura del trabajo, ese entusiasmo por salir adelante.

La gente le escapa a las grandes ciudades y Tandil es una muy buena opción. Mar del Plata está copada con gente que no tiene nada para hacer. Hay mucha delincuencia y absorbió los males de la ciudad grande. La gente de bien, de trabajo, dijo "ni en pedo me voy a vivir igual que en Buenos Aires", por eso empezaron a elegir Tandil.

Esta tendencia se acrecentó desde el año 2000, por marcar un año, y hoy es impresionante la gente que se ha venido a vivir o quiere hacerlo.

Hace 25 años atrás hablabas de Tandil en otras ciudades y apenas la conocían, mientras que ahora te dicen de sus ganas de venir, de la envidia que les da vivir entre sierras.

Creo que la universidad fue una gran bisagra para la historia de Tandil. Los chicos se quedan a estudiar acá, los jóvenes vuelven, hay lugar para los emprendedores. Tenemos todo. Los porteños ven que acá tienen teatro, recitales, espectáculos. Tenemos 5 o 6 obras teatrales por semana en una ciudad de 140 mil habitantes. Es una locura. Tenemos buena gastronomía. Estamos a la vanguardia. En contacto con el progreso, con la evolución.

Y ¿Qué pasa con esta relación de la gran demanda de viviendas y un mercado que esta difícil?

Pasa que se nos van de la mano los precios y los perjudicados son nuestros vecinos. Pero mucho más no se puede hacer a corto plazo.

Aquí se frenó muy poco la construcción en comparación con otras ciudades. La expansión sigue. Y siguen las expectativas de crecimiento. Pero también es cierto que todas las semanas hay familias que se instalan en Tandil.

Casas en alquiler no hay, por ejemplo, y para comprar todavía se consigue algo. Los precios están elevados, pero es la consecuencia de que haya mucha gente queriendo comprar. Si vas a ciudades vecinas podes comprar por la mitad en algunos casos.

¿Falta planificación? Evidentemente sigue habiendo gente con ganas de invertir y construir viviendas.

Hace falta volver a planificar la ciudad para dentro de 50 o 100 años. Hay que hacer algo superador. Debemos juntarnos los martilleros referentes, los agrimensores de vasta experiencia, los arquitectos, los ingenieros, gente de organizaciones sociales. Juntarse todos y hacer un planeamiento juntos.

Nosotros somos voz autorizada, sabemos quienes vienen, que busca la gente. Hay que planificar para que esto no crezca a tontas y locas. Se puede, lo ves en Europa, en Italia. Están las reglas claras y se cumplen. Pero hay que hacerlo bien. Hay lugares que preservar y lugares para construir.

La ciudad creció tanto que requiere una actualización de su planificación. Tenemos la universidad, los profesionales. Tenemos todo.

Habrás notado que soy muy mesurado en mis opiniones,  pero faltan políticas más abiertas. Falta  escuchar más a la gente. Yo amo a esta ciudad y no tendría problemas de trabajar por Tandil. Hay mucha gente dispuesta a trabajar por la ciudad, pero lamentablemente no son escuchados.

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