12 de septiembre de 2017

Nacionales

Nacionales. Dictan prisión preventiva para los dos detenidos por la muerte de Anahí

El juez de Lomas de Zamora Sebastián Monelos les dictó hoy la prisión preventiva a Marcelo Villalba y Marcos Bazán, los dos detenidos como sospechosos de haber participado en el asesinato de la adolescente Anahí Benítez.

De esa manera, el magistrado hizo lugar al pedido de los fiscales Verónica Pérez y Fabiola Juanatey, titulares de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) número 2 de ese distrito, quienes acusaron a Villalba y Bazán por el delito de "privación ilegal de la libertad y homicidio triplemente calificado por criminis causa".

La decisión de Monelos fue confirmada esta mañana por el abogado defensor de Bazán, Lucio de la Rosa.

De la Rosa, en diálogo con el canal de televisión C5N, dijo que el magistrado, al comunicarle la decisión, le admitió que la situación de su defendido era "distinta" a la de Villalba, aunque existen "indicios" sobre su participación en el hecho.

Según el letrado, el juez se vio obligado a determinar las prisiones preventivas por la "gravedad" del caso.

Anahí, de 16 años, fue encontrada muerta a comienzos del mes pasado en el interior de la reserva natural Santa Catalina, de la localidad bonaerense de Llavallol, tras permanecer desaparecida durante seis días.

Villalba está acusado por los delitos de privación ilegal de la libertad, abuso sexual y homicidio calificado, mientras que Bazán está imputado por los mismos crímenes, pero no por abuso sexual.

Las fiscales Pérez y Juanatey había solicitado la semana pasada la prisión preventiva que el juez determinó este lunes.

En el caso de Villalba, la UFI que tiene a cargo la causa por el crimen de la joven Anahí recolectó a lo largo de este mes de investigación diferentes pruebas con las que intenta demostrar su responsabilidad en el brutal asesinato.

Además de la pericia que determinó que la tierra extraída de una de las palas de Bazán es la misma que la del lugar en el que apareció muerta la adolescente (semienterrada), el olfato de un perro, arroz, una tijera, un pelo, un sombrero y varios mensajes en el celular son otras de las pruebas que lo complican.

El primer indicio que llevó a la detención del hombre de 34 años fue el rastreo realizado el pasado 6 de agosto por el perro Bruno que hizo un recorrido entre el lugar en el que apareció asesinada la joven y la casa de Bazán.

El perro, que tenía el olor de la víctima como referencia, además de caminar unos 300 metros desde el lugar en el que fue sepultada y la casa del acusado, también marcó un galpón al fondo de la vivienda en el que habrían mantenido cautiva a la adolescente.

Luego, los investigadores le acercaron el olor de Bazán al perro y este fue directo al pozo en el que estuvo semienterrada la víctima.

El Policía que acompañó al can le comentó a los investigadores en esa oportunidad que la joven no habría salido con vida del galpón, ya que el perro terminó el rastreo allí.

En el caso de Villalba, resultados de unos análisis científicos establecieron que el ADN encontrado en el cuerpo de la adolescente de 16 años le pertenece a él.

El sospechoso quedó detenido después de que los investigadores encontraron en poder de su hijo el celular de la joven asesinada y éste dijera que se lo había regalado su padre.

En una declaración ante la Justicia, Villalba ratificó la versión inicial que le había dado a la Policía: dijo que el celular que le regaló a su hijo y que pertenecía a Anahí lo encontró en el terreno lindero a su casa.

Además, contó que tras encontrarlo se lo dio a un hermano suyo para que lo desbloqueara y que cuando lo encontró no relacionó que se podía tratar del teléfono de Anahí.

(AGENHOY)

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