4 de junio de 2026
El abogado Luciano Tumini analizó el caso de violencia escolar que dejó a un docente herido. Desde la responsabilidad civil de la institución y los progenitores, hasta el régimen penal juvenil que deberá transitar el alumno.
El violento episodio ocurrido el pasado lunes por la mañana
en el Colegio San José, donde un estudiante de sexto año agredió a un profesor
durante una clase de Música, ha generado una profunda conmoción en la comunidad
educativa de Tandil. El docente sufrió una fractura de mandíbula producto de un
golpe y debió ser internado.
A raíz de la denuncia penal efectuada por la víctima, el
caso tomará una vía judicial poco frecuente. Para desentramar las posibles
consecuencias legales, el abogado Luciano Tumini brindó un exhaustivo análisis
en una entrevista realizada en Radio Voz, detallando las responsabilidades del
menor, de su familia y de la propia institución educativa.
Un escenario inusual y las múltiples responsabilidades
En diálogo con Radio Voz, Tumini destacó en primer lugar la
rareza de que un conflicto de esta naturaleza en un ámbito escolar escale a los
fueros penales. "Siempre que se han dado estas situaciones ha sido
principalmente respecto de padres con docentes, pero no de alumnos", explicó el
letrado, catalogando el hecho como "absolutamente desafortunado" y producto de
una "reacción desmedida" por parte del joven.
El caso, que ya despertó el repudio del Frente de Unidad
Docente Bonaerense (FUDB) y motivó una movilización de docentes autoconvocados
en la Plaza Independencia, abre ahora dos grandes frentes legales: el civil y
el penal.
En cuanto a la vía civil, el abogado hizo hincapié en el rol
del establecimiento educativo y de la familia. Respecto a la escuela, subrayó
que será "materia de prueba en donde se va a analizar si la institución cumplió
justamente con los protocolos o los requerimientos que le exige la normativa".
Esto implica evaluar los antecedentes del alumno para "ver si hubo algún
acompañamiento psicopedagógico o psicológico" previo que pudiera haber evitado
el hecho.
Por otro lado, la familia del agresor también enfrenta
consecuencias económicas, ya que, al tratarse de un menor, "los responsables
civiles son los progenitores", quienes deberán responder por los daños y
lesiones causados al docente.
Asimismo, durante la entrevista se aclaró un detalle surgido
de los videos viralizados en redes sociales, donde se observa a un alumno
arrojando una silla en medio del descontrol áulico. Se confirmó que el
estudiante que arrojó el mobiliario no es el mismo que le propinó la trompada
al profesor.
El régimen penal juvenil y el futuro del agresor
Uno de los puntos de mayor interés abordados por Tumini en
Radio Voz fue la situación penal del alumno agresor, quien está próximo a
cumplir la mayoría de edad. Desestimando el rumor de que el entrenamiento del
joven como boxeador amateur pudiera ser un agravante -ya que esto solo aplica a
adultos-, el abogado precisó que el delito oscilará entre "lesiones leves o
lesiones graves, dependiendo si la recuperación del docente insume más o menos
de 30 días para estar de forma normal y habitual".
Si bien el abogado inicialmente supuso que se trataría de
lesiones leves, el posterior diagnóstico de fractura maxilar del docente podría
alterar la calificación.
Independientemente de la gravedad de la lesión, el menor
deberá rendir cuentas. Tumini fue categórico al recordar que, a partir de una
reciente modificación normativa, "todo menor de entre 14 y 18 años resulta
responsable de sus acciones y es imputable". Sin embargo, aclaró que el sistema
prevé beneficios, ya que "la escala penal se disminuye en la mitad del máximo y
un tercio del mínimo".
El penalista llevó tranquilidad sobre el destino inmediato
del joven, asegurando que en un hecho de estas características "nunca
prácticamente va a ir un menor a ser privado de la libertad", reservando esa
medida extrema para delitos gravísimos como homicidios o secuestros. En cambio,
el proceso buscará "medidas alternativas de adaptación y de acompañamiento",
centradas primordialmente en "la reparación de la víctima", la imposición de
reglas de conducta, tareas comunitarias y apoyo psicológico.
Incluso si el joven cumple 18 años durante el proceso,
"sigue como menor" ante la ley para esta causa, aunque si eventualmente se
dispusiera una medida de encierro, cumpliría su régimen en una unidad penal de
mayores. Además, sobre el tratamiento psicológico, Tomini advirtió que el
colegio -que como primera medida suspendió al estudiante- no tiene potestad
para imponerlo: "Ninguno lo puede obligar al menor si no es por una orden
judicial".
El foco en la víctima
Por último, el abogado dedicó un espacio al profesor
agredido, señalando que la ley hace especial hincapié en los derechos y la
contención legal y psicológica de la víctima. La reincorporación del docente a
sus funciones parece lejana, no solo por el daño físico, sino por las secuelas
emocionales. "Yo entiendo que va a tener licencia y no se reincorporará por lo
menos en este ciclo activo, principalmente por el daño psicológico que a uno le
puede llegar a quedar y el temor a que vuelva a ocurrir lo mismo o hasta a las
represalias", concluyó Tomini en los micrófonos de Radio Voz.
COMPARTE TU OPINION | DEJANOS UN COMENTARIO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Solo suscriptos
Solo suscriptos
4 de junio de 2026
Solo suscriptos
Solo suscriptos
4 de junio de 2026
Solo suscriptos
Solo suscriptos
4 de junio de 2026
Solo suscriptos
Solo suscriptos
3 de junio de 2026
Solo suscriptos
Solo suscriptos
3 de junio de 2026
Solo suscriptos
Solo suscriptos
3 de junio de 2026
Solo suscriptos
Solo suscriptos
3 de junio de 2026
Solo suscriptos
Solo suscriptos
3 de junio de 2026
Solo suscriptos
Solo suscriptos
3 de junio de 2026
Solo suscriptos
Solo suscriptos
3 de junio de 2026