2 de marzo de 2026
El bloque de concejales de Fuerza Patria dio un comunicado después del discurso del Intendente Lunghi en la Apertura de Sesiones Ordinarias del Concejo Deliberante.
"Después de 23 años de un mismo gobierno, es necesario hacer un balance serio. No un balance de coyuntura ni una discusión menor. Un balance estructural sobre dónde está Tandil y hacia dónde va.
Han transcurrido 23 años sin una sola autocrítica, ni siquiera después del contundente mensaje de las urnas del año pasado.
Se habló de ciudad planificada, pero el suelo se encareció de manera sostenida y hoy para un trabajador o una familia joven acceder a un terreno es mucho más difícil que hace años. El desarrollo inmobiliario avanzó con fuerza, pero no fue acompañado por una política pública fuerte que garantice equilibrio y acceso ni tampoco de la planificación y ejecución de obras de infraestructura que hoy se tornaron críticas como la aplicación de la planta de efluentes cloacales.
Existe una evidente disociación entre crecimiento y desarrollo; entre planificación y ejecución; entre ejecución y control, orden y autoridad.
Mientras tanto, crece la demanda social. Aumenta la presión sobre el sistema de salud, crece la asistencia alimentaria, se tensiona el presupuesto. Eso habla de una ciudad que necesita dar un salto estructural, no solo sostener la gestión cotidiana.
23 años después Lunghi deja una ciudad más desigual y desintegrada y ese es un balance que no puede quedar en lo meramente descriptivo, sino que debe interpelarnos a todos.
Frente a cada uno de estos problemas, la explicación muchas veces fue que la responsabilidad era de otro. Con el "mantra" de la autonomía municipal jamás se ha escuchado una autocrítica en 23 años. Pero después de más de dos décadas de gestión, hay que animarse a decir algo con honestidad: una parte importante de los límites que hoy tiene Tandil también están en la propia gestión.
Lo venimos planteando desde hace tiempo, no desde la soberbia, sino desde la responsabilidad. Los procesos políticos tienen ciclos. Y cuando las mismas promesas reaparecen año tras año, cuando los problemas estructurales persisten, es razonable pensar que estamos frente a un esquema que muestra signos de agotamiento.
Tandil necesita dar un paso más. Necesita ordenar su crecimiento, anticiparse a los problemas en lugar de correr detrás. Necesita planificación real, reglas claras, control efectivo y autoridad para que las decisiones se cumplan. Porque cuando el crecimiento no se ordena, el desorden lo terminan pagando los vecinos.
Nadie tiene el monopolio de las soluciones. Si hace falta ayuda, hay que tener la grandeza de pedirla y la humildad de dejarse acompañar. Eso no debilita a nadie; fortalece a la ciudad.
Lo que está en juego no es una discusión política menor. Es la posibilidad de que Tandil vuelva a ofrecer algo básico y profundo a sus familias: previsibilidad, orden y la tranquilidad de saber que la ciudad tiene un rumbo claro.
COMPARTE TU OPINION | DEJANOS UN COMENTARIO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Solo suscriptos
Solo suscriptos
2 de marzo de 2026
Solo suscriptos
Solo suscriptos
2 de marzo de 2026
Solo suscriptos
Solo suscriptos
2 de marzo de 2026
Solo suscriptos
Solo suscriptos
2 de marzo de 2026
Solo suscriptos
Solo suscriptos
1 de marzo de 2026
Solo suscriptos
Solo suscriptos
1 de marzo de 2026
Solo suscriptos
Solo suscriptos
1 de marzo de 2026
Solo suscriptos
Solo suscriptos
1 de marzo de 2026
Solo suscriptos
Solo suscriptos
1 de marzo de 2026
Solo suscriptos
Solo suscriptos
28 de febrero de 2026