2 de septiembre de 2026

ENTREVISTA

ENTREVISTA. Fumiko Trío retoma su historia: "Reencontrarnos fue mucho más que lo musical"

Después de casi 20 años, Lisandro Martínez, Salvador Barandiaran y Jerónimo Coll volvieron a encontrarse para recuperar viejas canciones, crear nuevo material y retomar una historia que nunca terminó de apagarse. Este viernes se presentan en Macanudo.

por
Brando Bruni

Después de casi dos décadas de ausencia, Fumiko Trío retomó el camino compartido y vuelve a presentarse en Tandil. Lisandro Martínez, Salvador Barandiaran y Jerónimo Coll preparan una nueva fecha en Macanudo, donde repasarán canciones de su primera etapa y presentarán composiciones nacidas a partir de este reencuentro.

La historia de Fumiko Trío tiene una particularidad: el tiempo no consiguió desarmar el vínculo entre sus integrantes. Lisandro Martínez, en batería y voz; Salvador Barandiaran, en bajo y voz; y Jerónimo Coll, en guitarra y voz, dejaron de tocar juntos hacia mediados de la década del 2000, pero continuaron vinculados como amigos y músicos, participando incluso de distintos proyectos.

El reencuentro comenzó a gestarse hacia fines de 2023, con la idea inicial de volver a grabar canciones de aquella época y sumar material nuevo. Ahora, después de casi veinte años, el trío prepara una nueva presentación en Tandil: será este viernes 4 de septiembre, a las 21:30, en Macanudo, con un repertorio compuesto íntegramente por canciones propias.

"Estamos ultimando detalles de lista de temas, de ensayos, de dinámicas", contaron los músicos mientras preparan la presentación. Pero, más allá de los aspectos propios de un show, hay algo que atraviesa especialmente esta nueva etapa: la decisión de volver a encontrarse desde la música y hacerlo con material propio.

"Estamos muy orgullosos de que decidimos volver a encontrarnos después de tanto tiempo. Apostamos a hacer un repertorio original, o sea, de nuestras propias canciones", explicaron. En esa lista conviven composiciones de la primera época con otras que "volvieron ahora a nacer con este reencuentro".

Para Fumiko, esa combinación es justamente una de las claves de la vuelta. "Se junta esa cosa que traemos desde nuestra época anterior, que extrañamos, y a la vez ese bichito que nos pica de estar haciendo música nueva y propia", resumieron.

Volver después de 20 años

La distancia entre aquella primera etapa y el presente es considerable. Los integrantes calculan que pasaron "más o menos 20 años casi" desde que dejaron de tocar juntos. Durante ese período cada uno desarrolló su vida personal y familiar, aunque la amistad y los vínculos musicales permanecieron.

"Siempre seguimos vinculados como amigos y musicalmente en distintos proyectos unos con otros", explicaron. El regreso comenzó a tomar forma hacia fines de 2023, cuando reapareció la posibilidad de compartir nuevamente canciones, recuperar material de aquella época y crear nuevas composiciones.

La pregunta sobre por qué volver justamente ahora también encuentra una respuesta en el contexto actual. Los integrantes señalan que el regreso lo moviliza, además, por "el estado de cosas actuales" en el plano político y social.

En ese sentido, consideran que hoy tienen una mirada más definida sobre lo que quieren transmitir. "No te digo militando una idea, pero sí con nuestra música, con nuestro arte, tratar realmente de decir algo", plantearon.

La intención, explicaron, es que quien escuche a Fumiko pueda llevarse algo más que una experiencia musical. "Queremos que el que nos escuche, le guste o no, se va con una idea de que algo le quisimos decir. Algún mensaje damos", sostuvieron.

Canciones viejas que volvieron a sonar actuales

El paso del tiempo también modificó la manera de escuchar y tocar aquellas canciones que habían quedado guardadas durante años. Algunas, incluso, sorprendieron a los propios músicos por su vigencia.

"Algunas canciones viejas que en su momento se estaban quejando, por así decirlo, de algo o estaban dando testimonio de algo, terminan siendo muy vigentes. Podrían haber sido escritas antes de ayer", señalaron.

Así, el repertorio que están recuperando es viejo y nuevo al mismo tiempo. Hay canciones que fueron compuestas hace dos décadas pero nunca llegaron a grabarse, por lo que para ellos tienen algo de estreno.

"Yo pienso que son canciones nuevas también", explicaron, mientras remarcaron que aquellas composiciones que todavía los representan forman parte naturalmente del repertorio actual. "Si no nos identificáramos con algún tema, no estaría. No entra directamente", sintetizaron.

Incluso algunas canciones fueron redescubiertas con una mirada diferente. "Las volvimos a traer medio en su estado original de aquel momento y las encontramos y dijimos: 'Che, qué buena canción esta'", contaron.

Ese descubrimiento no estuvo atravesado por la nostalgia solamente, sino también por una nueva valoración de elementos que quizás en su momento habían pasado inadvertidos: "Qué linda frase o qué linda instrumentación", ejemplificaron.

A la vez, algunas canciones quedaron afuera y otras fueron creadas nuevamente, generando una amalgama entre distintas etapas de la banda.

Tres músicos, tres identidades

Los años transcurridos también significaron nuevas experiencias y aprendizajes para cada integrante. Sin embargo, hay algo que consideran que permaneció intacto: la identidad musical individual.

"Nosotros fuimos muy auténticos siempre. Cada uno tuvo su identidad como músico, que creo que es uno de los componentes lindos que tiene la banda", explicaron.

Fumiko se entiende, entonces, como una combinación de tres improntas personales. "Somos la amalgama de nuestras tres improntas musicales y personales", definieron.

En ese recorrido aparecen influencias de artistas fundamentales del rock argentino, entre ellos Divididos, León Gieco y Luis Alberto Spinetta. Más que intentar reproducir esas referencias, los músicos rescatan de ellas una manera de construir una identidad propia a partir del lugar desde el que cada artista crea.

"Cuando vos te influencias con gente que pinta su aldea, quiera o no, la aldea sigue siendo la aldea. Cambió, pero sigue", reflexionaron.

También sienten que los años aportaron herramientas nuevas. "Cuando agarrás una canción que tocabas hace 20 años, la tocás con otro peso, de otra forma, la recibís de otra forma", explicaron.

La emoción de volver al escenario

El reencuentro no quedó limitado a la sala de ensayo. Fumiko ya tuvo su regreso al escenario y allí apareció otra dimensión de la experiencia: compartir nuevamente la música frente al público y, especialmente, hacerlo junto a sus propias familias.

"Fue muy emocionante compartir desde otro lado, desde el lado más afectivo, familiar, y después musicalmente", contaron.

Después de meses de ensayos, de recuperar canciones y de preparar un repertorio que combina pasado y presente, tocar nuevamente en vivo permitió completar el proceso. "Ahí se completa el círculo", explicaron.

Porque esas canciones que durante años permanecieron guardadas encontraron finalmente nuevos oídos. "Son canciones que nadie conoce, que tuvieron un momento de origen, pero que se completan estando hoy, escuchándolas", señalaron.

El regreso también tuvo un componente de reencuentro con una generación de músicos de Tandil. Muchos de aquellos colegas y amigos que compartieron escenarios con Fumiko durante los primeros años de la banda volvieron a estar presentes.

"Fue como un volver en el tiempo también en ese sentido. Todos con alguna cana puesta en la cabeza, pero esa magia de encontrarse de nuevo con las caras de siempre estuvo buena, estuvo buenísima", contaron.

Una ciudad que también cambió

El regreso de Fumiko se produce en una escena musical tandilense que los propios integrantes ven transformada respecto de aquellos primeros años de los 2000.

Destacan especialmente el crecimiento de los espacios y la posibilidad de registrar profesionalmente las canciones sin necesidad de trasladarse a Buenos Aires. "Hoy hay entre tres y cuatro estudios seguros que están trabajando muy bien acá en Tandil y están manejados por músicos, colegas muy respetados", remarcaron.

Para ellos, esa infraestructura modifica las posibilidades de las bandas locales. "Ahora está este tercer integrante, que es la posibilidad del registro del single, del EP", explicaron, destacando que la creación ya no queda limitada al circuito de ensayo y presentación. "Ahora las bandas graban antes de tocar", resumieron.

El propio Fumiko aprovechó esas nuevas posibilidades para registrar material en esta nueva etapa, algo que había quedado pendiente durante su primera época.

Una excusa para seguir siendo amigos

Más allá de las canciones y los escenarios, quizás el aspecto más significativo de esta vuelta tenga que ver con el vínculo entre los tres. Los integrantes reconocen que el reencuentro excedió ampliamente lo musical. "Reencontrarnos fue mucho más que lo musical", plantearon.

Después de tantos años, volver a verse periódicamente se convirtió también en una manera de recuperar una amistad que nunca se había perdido. "Nos extrañamos. Nos extrañamos hasta entre medio de los ensayos. Nos mandamos mensajes, buscamos pretexto para mensajearnos y eso es relindo", contaron.

En un presente atravesado por la virtualidad y por la dificultad de coordinar tiempos, valoran especialmente esos momentos compartidos cara a cara. "Recuperar eso de la amistad analógica para mí es impagable", definieron.

Los ensayos, incluso, suelen extenderse con comida y encuentros que funcionan casi como una tradición recuperada. Pero la música sigue estando en el centro: "Si no funciona la música, al tercer ensayo estás prendiendo el fuego y comés un asado y dejás la música al costado. Acá sigue funcionando, gracias a Dios. Hay tela para cortar".

Por eso, el plan hacia adelante no es simplemente tocar una fecha y cerrar el capítulo. Fumiko ya piensa en seguir produciendo, grabando y presentándose, aunque con la tranquilidad que permite una vida muy diferente a la de hace veinte años. "Este año tenemos esta fecha y algunas más. Es seguir grabando, volver a entrar al estudio sin apuro, sin prisa", adelantaron.

La idea es continuar haciendo música juntos, siempre que los tiempos permitan sostener el encuentro. "Ya no nos encontramos como para esto, sino para seguir produciendo música juntos", afirmaron.

Y en esa decisión aparece, quizás, la verdadera razón de este regreso: seguir compartiendo canciones, pero también cuidar un vínculo que sobrevivió al paso del tiempo. "Nos gusta lo que está pasando acá dentro", resumieron.

Fumiko Trío se presenta en Macanudo

El próximo encuentro será este viernes 4 de septiembre a las 21:30, en Macanudo, ubicado en Gral. Rodríguez 459.

La propuesta será "Nuestras canciones en vivo", con composiciones originales de Fumiko Trío, combinando canciones de su primera etapa con material surgido durante este nuevo período.

Las entradas anticipadas tienen un valor de $10.000 y se pueden adquirir al 2494584262 o mediante el alias Fumiko.ar. También habrá entradas disponibles en puerta.

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