26 de agosto de 2026

SÁBADO 29

SÁBADO 29. "Está prohibida la música moderna": La Re Fiesta vuelve a Tandil con una edición para "millennials cansaditos"

Golosinas retro, posters, hits de los 90 y 2000 y una generación que encontró su propio espacio para volver a bailar. Morena, creadora de La Re Fiesta, anticipó la próxima edición en Tandil y explicó el fenómeno detrás de la propuesta.

por
Brando Bruni

La fiesta que convirtió la nostalgia de los 90 y los 2000 en una experiencia itinerante regresa a la ciudad con una propuesta adaptada a su público: será de 21 a 3, un horario más temprano que busca recuperar a quienes ya no tienen ganas de esperar hasta la madrugada para salir. Morena, una de sus creadoras, habló con El Diario de Tandil sobre el fenómeno de La Re, la identidad de una generación y el vínculo especial que construyeron con Tandil.

La nostalgia también puede convertirse en una pista de baile. Eso es, en buena medida, lo que propone La Re Fiesta, una celebración que nació con una premisa tan sencilla como efectiva: está prohibida la música moderna y todo lo que suena tiene que pertenecer al universo musical que va desde los años 90 hasta 2015.

Pero La Re es bastante más que una selección de canciones. Es una experiencia construida alrededor de los recuerdos de una generación que creció con los CD, los MP3, los videoclips, los posters en las habitaciones y las golosinas que hoy funcionan como pequeñas máquinas del tiempo.

Ahora, además, la propuesta vuelve a Tandil con una modificación importante: una edición más temprana, de 21 a 3, pensada especialmente para un público que ya no necesariamente quiere terminar una noche cuando empieza a amanecer.

"Estamos muy manijas, muy ansiosas y contentas de volver al horario más temprano", cuenta Morena, una de las creadoras de La Re Fiesta. La elección no es casual. Según explica, el objetivo es recuperar parte del público original de la fiesta y ofrecerle un espacio donde pueda sentirse cómodo.

"Hay una generación a la que ya se le complica salir tan tarde", señala. Y agrega que la decisión también tiene que ver con el cambio de espacio: "Queremos volver un poco a recuperar nuestro público, que es un poco más grande. Por eso decidimos hacer un cambio de espacio y poder ir a un lugar donde la gente más grande esté más cómoda, pueda ir más temprano y no tenga que quedarse tan tarde".

Una fiesta donde está prohibida la música moderna

Para quienes todavía no conocen la propuesta, Morena resume la esencia de La Re con una frase contundente: "Es una fiesta donde está prohibida la música moderna". La regla es clara: el repertorio va desde los 90 hasta 2015 y está inspirado en los clásicos "asaltos" que marcaron a quienes hoy rondan los 30, 40 años o más.

La música es el centro, pero la experiencia se completa con una estética que busca reconstruir aquella época. Hay golosinas retro, afiches de artistas y cantantes que parecen sacados de la habitación de un adolescente y diferentes elementos que ayudan a recrear un universo reconocible. "Lo que hacemos es fomentar un poco el sentimiento de nostalgia hacia todo ese tiempo pasado que vivimos", explica Morena. La intención, agrega, es volver por un rato a "ese momento donde todo era más simple".

Esa búsqueda conecta con una generación que encontró en los últimos años nuevas formas de reivindicar consumos culturales que durante mucho tiempo parecían haber quedado atrás.

"Todas las modas vuelven", dice Morena. Y considera que en los últimos años hubo un fuerte regreso de los consumos culturales de los 90 y los 2000, coincidiendo también con el momento en que muchos millennials comenzaron a preguntarse qué significaba ser adultos sin tener que abandonar necesariamente aquellas cosas que disfrutaban cuando eran jóvenes.

Encontrar un lugar entre generaciones

La creadora de La Re también habla de una cuestión que atraviesa a buena parte de quienes crecieron en los 90: la sensación de quedar en el medio. Por un lado, las fiestas destinadas a públicos más jóvenes empiezan a utilizar códigos, músicas y referencias que ya no resultan familiares. Por otro, las clásicas fiestas retro suelen mirar hacia décadas anteriores. En ese espacio intermedio encontró su lugar La Re.

"Así nació La Re", recuerda Morena. "Yo estaba en mi casa, ya hacía eventos culturales y fiestas, y me pasaba que decía: 'Uy, no se está escuchando música en ningún lado. Che, este tema no suena en ningún lado'. Y digo: '¿Cómo puede ser?'". La respuesta fue crear la fiesta que ella misma estaba buscando.

"No había, dentro de la oferta cultural que yo conocía, ninguna fiesta que sea retro para millennials. Y de ahí nació mi misma necesidad de decir: 'Bueno, voy a hacer una fiesta retro para millennials para apuntar a lo que a mí me genera nostalgia y a donde yo quería volver'".

Para Morena, esa identidad es fundamental para explicar el éxito de las fiestas que surgieron y se consolidaron durante los últimos años. Cada propuesta construyó su propio lenguaje y encontró un público específico. "Es muy importante saber a quién le habla uno, saber a quién quiere captar o a quién quiere mostrarle su producto", sostiene. Y en tiempos donde buena parte de la comunicación ocurre a través de redes sociales, considera que esa identidad se vuelve todavía más importante.

De Buenos Aires a todo el país

La Re también forma parte de un fenómeno más amplio: el crecimiento de las fiestas itinerantes. A diferencia del modelo tradicional, donde una fiesta estaba asociada a un boliche determinado, estas propuestas funcionan casi como bandas musicales: tienen una identidad propia, recorren ciudades y construyen una comunidad alrededor de la experiencia.

Morena recuerda que comenzaron a girar entre 2022 y principios de 2023, cuando todavía no era tan habitual que una fiesta tuviera este formato. "Coqueteábamos con jugar a hacer rockstars un ratito, como si fuéramos una banda", cuenta entre risas.

La primera experiencia fuera de Buenos Aires les permitió descubrir que el formato podía funcionar. Y también les abrió la posibilidad de conocer otras escenas culturales. "De golpe fue: 'Che, esto se puede sostener, podemos viajar y también conocer otros públicos y vivir otras experiencias nosotros'", explica.

La gira también funciona en sentido inverso: La Re no solamente lleva su propuesta a otras ciudades, sino que aprende de ellas. Morena recuerda, por ejemplo, cómo descubrieron artistas que fueron fundamentales para determinadas generaciones en otras provincias y que no necesariamente tenían la misma presencia en Buenos Aires. "Es un poco recibir feedback e ir armando una experiencia en base también al lugar adónde vamos", explica.

La necesidad de volver a encontrarse

Para Morena, el auge de las fiestas itinerantes también tiene una explicación social. El fenómeno se potenció después de la pandemia, cuando reapareció con fuerza la necesidad de encontrarse, salir y compartir espacios. "Todos necesitábamos volver a vincularnos y volver a recuperar todos los espacios de ocio y de goce y de poder socializar", sostiene.

En ese contexto, recuerda, durante un tiempo el público salió prácticamente de manera desaforada después de las restricciones. "Había una necesidad de vincularse muy grande, de tener a otro cerca, bailar y disfrutar", explica.

Con el paso del tiempo, muchas de aquellas fiestas lograron consolidarse porque encontraron una identidad propia y públicos específicos. En el caso de La Re, esa identidad está estrechamente vinculada con una generación que hoy tiene otras rutinas, otras responsabilidades y, también, otras necesidades a la hora de salir.

Por eso el nuevo horario elegido para Tandil tiene un significado especial.

Una relación especial con Tandil

La Re ya pasó varias veces por Tandil y, para Morena, existe un vínculo particular entre la ciudad y la fiesta. "Tandil me encanta", asegura. Incluso cuenta que durante su infancia llegó a imaginarse viviendo en la ciudad.

"Siempre la gente nos trata re bien. Y medio como que yo siento que esto es mutuo", afirma.

La relación, sostiene, se construye a partir de una identificación compartida: cuando una ciudad disfruta de la propuesta y los organizadores disfrutan de regresar, la conexión se fortalece. "Cuando a nosotros nos gusta una ciudad es como que la ciudad también gusta un poco de La Re Fiesta", resume.

Ese vínculo volverá a ponerse a prueba este sábado, cuando la fiesta regrese a Tandil con una edición pensada especialmente para quienes todavía quieren bailar todos esos hits, pero ya no necesariamente quieren hacerlo hasta las seis de la mañana.

La invitación de Morena es directa y tiene, por supuesto, el tono de humor que caracteriza a la propuesta: "Si están en Tandil este sábado, nos vemos en Malva Eventos, que vamos a hacer La Re en edición Apta Millennials Cansaditos, para los que quieren estar bien despiertos tomando mate con facturas el domingo".

La fiesta será de 21 a 3. Porque crecer, al menos para La Re, no significa dejar atrás la adolescencia. Significa poder volver a ella por unas horas, cantar esos temas que parecían olvidados y encontrarse con una generación que todavía reconoce perfectamente su propio idioma.

La Re Fiesta estará en Malva Eventos (Av. Alvear 329) este sábado 29 de agosto, de 21 a 3 horas. Las entradas se consiguen a través de larefiesta.com o en Manhattan Instrumentos Musicales (Chacabuco 873)

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