
Si tiene alguna consulta comuniquese al
28 de febrero de 2018
por
Mauro Carlucho
Julia nació en
Tandil, pero su familia se mudó a Necochea cuando apenas era una niña. De allí
que no se sienta una tandilense de pura cepa.
Fue en la "ciudad
del viento" donde descubrió el teatro. Todavía iba a la escuela y le gustó la
idea de darle alas a su histrionismo natural.
Desde muy joven
conectó con el arte y la cultura. Le pedía a su madre que la lleve a murga,
títeres, danza. Allí estaba su vocación, sin siquiera pensar en ello.
Después de la
mayoría de edad cambió la costa de Necochea por la de Mar del Plata. Se fue a
estudiar psicología, sin saber bien donde estaba su futuro. A esa edad los
jóvenes tienen muchas dudas e incertidumbres.
Al tanto que
cursaba en la facultad, retomó su participación en la murga. Pero ahora en otra
ciudad. Le encantaba ir a ensayar, bailar, y cantar. En ese tiempo lo tomaba
como un hobby, pero cada vez le dedicaba más tiempo.
Con respecto a la
carrera de psicología, le iba bien. Pero tampoco era una pasión desbordante.
El quiebre vino
un día que la murga se presentó en el tradicional Teatro Auditorium de Mar del
Plata. Julia era la encargada de presentar al conjunto. Su madre estaba ubicada
en las primeras butacas.
Al salir del
teatro, su madre la miró fijamente y le dijo: "Esto es lo tuyo".
La voz de su
madre retumbó muchos días en su cabeza. Le gustaba la carrera universitaria y
estaba muy bien en su nueva ciudad. Pero igual se puso a dudar: "No es que la tenía re clara. Antes de
terminar la secundaria había hecho un test vocacional y me daba para músico
terapia, o algo así. Me gustaba psicología también, pero bueno, mi vieja me
tiró esa bomba y me movió el piso", le contó a ElDiarioDeTandil.
Habló con amigos,
familiares y lo meditó largo y tendido, hasta tomar la decisión de estudiar
teatro. Lo encaró a su padre, quien la estaba bancando, y eligió volver a
Tandil para estudiar teatro en la Universidad Nacional del Centro.
Por un lado
todavía se lamenta por haber dejado una vida que le gustaba, pero también
destaca la formación y las nuevas experiencias de volver a su ciudad natal.
"Aprendí muchísimo en la carrera y es súper recomendable,
pero yo además venia con la experiencia de haber hecho teatro antes. En
Necochea de chica y después en Mar del Plata. Ya sabía lo que era presentarme
ante el público, subir a escena, gestionar fechas. Poder estudiar esta
buenísimo y te da muchas herramientas, pero se puede hacer teatro igual sin
pasar por la facultad",
explicó.
Julia nunca se
quedó solamente con la academia. Por fuera hizo cursos de clown, expresión
corporal y le dedicó mucho tiempo a la murga. Incluso dando talleres en
distintos barrios de la ciudad.
"No soy de quedarme quieta. Siempre estoy en la
búsqueda. Esa particularidad me ayudó mucho en mi vida. Como la vez que me
enteré de unas Jornadas en Laprida sobre "Educación por el Arte". Me acuerdo
que nos fuimos a dedo y no andaba nadie. Después cuando llegamos las clases que
habíamos elegido eran un bodrio. Pero a la noche fuimos a un espectáculo de
cuenta cuentos y la flashié mal. Ese día comenzó este viaje como narradora", dijo sobre el descubrimiento.
Mirando para
atrás, empezó a buscar el porqué de su fascinación ante los cuentos. Recordó a
su abuela materna repitiendo las mismas historias noche tras noche.
Alicia Barberis
de la Red Internacional de Cuentacuentos, explica que "La narración
oral, no es más ni menos que aquel arte milenario de contar cuentos, que se nos
presenta en forma inmediata en la figura de un abuelo junto a la cama
encantando a un niño, en las ruedas en torno al fogón y, un poco más lejos, en
los comienzos del hombre, en la forma ritual del mito. El relato oral siempre
estará allí: junto al miedo del hombre, el hombre frente a la noche, el hombre
soñador, el hombre frente al universo".
Julia quedó muy enganchada, aunque no se animaba a contar
cuentos delante del público. Ni siquiera había encontrado una historia que la
motive a superar ese miedo.
Un tiempo después, en el año 2012, se anotició de un
encuentro de narradores en Villa Gesell. Envió un mail para anotarse y ver de
qué se trataba. Pero en la respuesta le dieron el ok y la confirmaban como una
de las narradoras del evento. Con lo que no tuvo más remedio que preparar su
primer cuento.
"Fui de caradura,
mal. Viajé con un solo cuento y cuando estoy allá me entero que me tenía que
presentar dos veces. Por suerte no era el mismo público. Pero lo cierto es que
fue mi debut como narradora. Aproveché la movida para hacer otros cursos y
conocí gente muy copada. Fue como una señal, de que ese podía ser un lindo
camino", relató.
Al mismo tiempo
siguió con la carrera y se recibió de profesora de teatro. Todavía tenía en el
tintero otra de sus pasiones: Viajar.
"Viste que ahora a los pibes nos agarra esa locura
de irnos. De descubrir mundos nuevos. Bueno, cuando terminé la facu, dije llegó
mi momento. Se me ocurrió irme a México. Pensaba que con el titulo y los
cuentos podía quedarme un tiempo haciendo experiencia. Cuando llegué allá no
era nada de lo que me imaginaba. Guadalajara era un quilombo. Una ciudad
gigante. Y además estaban por empezar las vacaciones. Era un papelón, porque
estaba haciendo el viaje de mi vida y la verdad que no había planeado
demasiado. Después me fui al DF a ver un contacto que me había pasado Víctor
Laplace. Ahí se empezaron a acomodar las cosas, pero la verdad que fue de puro
culo. Justo en el DF hubo un encuentro de narradores que me vinculó con gente
que andaba en la misma y me fueron saliendo algunos laburos para bancarme.
Incuso le di unas clases de teatro a una empresa de call center que fue un
golazo. Sin saberlo y casi sin esperar nada, se me fue dando todo", contó entusiasmada.
Esos días en
México fueron turbulentos. Hasta vivió un terremoto por primera vez.
"Allá aprendí la técnica para contar cuentos y me
empecé a animar. Con una compañera del curso nos fuimos a Chiapas y nos
largamos en esta aventura. La idea era trabajar para gente grande. Íbamos a
centros culturales y hasta nos animamos a contar cuentos en bares a la
gorra. Ahí me di cuenta lo que tenía
entre manos. Empezamos a viajar. Primero a Guatemala. Fui para un curso y me
quedé cuatro meses. Íbamos a las escuelas, salían muchas funciones y nos fuimos
quedando. Era soñado para mí", indicó.
Los cuentos la
llevaron a recorrer toda América Central. Después volvió a la Argentina y un
tiempo después volvió a viajar, pero esta vez a Colombia.
El país cafetero
es la meca de la narración. Allí se realiza un encuentro mundial con narradores
de todos lados. Una experiencia que disfrutó al máximo.
Dejándose llevar
por su instinto pudo conjugar dos pasiones. Viajar y contar cuentos. Esa
experiencia se vio reflejada en sus obras de teatro.
"Me gusta mucho el teatro, pero siento que lo de
narradora es muy fuerte. Es conectar con algo místico. Todavía sigo aprendiendo
y voy en la búsqueda de un estilo. Lo mío no es contar cuentos sentada, sino
que me gusta utilizar las herramientas del teatro. Lo podría denominar
narración oral escénica. Es algo que me sale genuinamente. Porque aprovecho el
histrionismo y mi capacidad de humor. En algún momento tuve alguna disyuntiva
con esto, pero ahora ya está. Es como aceptarte tal cual sos. Ahora voy de los
cuentos al stand up. Me volví a amigar con el teatro. Las obras tienen un poco
de cada cosa", dijo sobre
sus trabajos recientes en las tablas.
Actualmente sigue
viajando con su obra por la provincia de Buenos Aires y aprovecha para dar
cursos. "Viajar me aviso muy bien, me
hizo confiar en la gente. Conectar de otro lado con las personas. Y si a esto
le agrego que viajo contando cuentos, el resultado es increíble. Siempre digo
que la vida sin cuentos sería muy aburrida", finalizó.
Esa última frase
es una gran verdad y la pinta entera. Su vida no sería la misma sin los viajes
y los cuentos. Es decir, sin la fantasía y el descubrimiento.
30 de julio de 2026
29 de julio de 2026
29 de julio de 2026
29 de julio de 2026
29 de julio de 2026
29 de julio de 2026
29 de julio de 2026
28 de julio de 2026
28 de julio de 2026
28 de julio de 2026
28 de julio de 2026
28 de julio de 2026
28 de julio de 2026
¡Muchas gracias!

Único diario digital con cobertura integral en cada rincón de la provincia de Buenos Aires.
Edición Nº
2977 correspondiente al día
30/07/2026
Inscripto en la DNDA:
5224617 |
Propietario:
María Belen Bruni
Director:
Eduardo Hugo Bruni
Domicilio comercial:
Sarmiento 291 |
Tel:
(0249) 422 00 27
Podrás ver costos y tiempos de entrega precisos en todo lo que busques.