3 de junio de 2017

Sociedad

Sociedad. "Ni Una Menos, Vivas Nos Queremos"

El sábado, repitiendo ya la tradicional fecha del 3 de junio, se llevó a cabo una nueva edición de la marcha #NiUnaMenos. En nuestra ciudad, cerca de mil personas se sumaron a la caravana que recorrió el centro, teniendo como punto de partida y llegada la Plaza Independencia.

Los reclamos, lamentablemente, se repiten. En primer término, bajo el subtitulo de "Vivas Nos Queremos", se grita en contra de los continuos femicidios en nuestro país y para sembrar conciencia al respecto en la sociedad. Como es costumbre, se leyó un extenso documento detallando todo lo que se demanda en la marcha al Estado (ver más abajo)

Andrea Rossetti, directora de Políticas de género y diversidad sexual, dijo a El Diario de Tandil que "estamos peleando por lo mismo pero talvez en otro contexto y con otros avances. Está bueno seguir insistiendo, apropiándonos de los espacios en donde las mujeres somos portadoras de derechos. Pero también hay que reconocer que hay mayor participación, más organizaciones como partidos políticos o escuelas. Esas han sido conquistas en este camino".

"Es importante no perder la posibilidad que dan las marchas de debatir estas cuestiones en los medios, en la escuela y en casa, para seguir dando vuelta esta cultura patriarcal. No es fácil, no es un cambio que podamos hacer por decreto. Se ha ganado una dirección de políticas de género y diversidad, pero me parece bueno que las organizaciones estén atentas y nos estén pinchando. Estamos trabajando mucho con las organizaciones, es bienvenida la presión y la tensión permanente entre la ciudadanía y el Estado para que se siga creciendo. Hay reclamos que aún no hemos podido ganar aunque hayamos avanzado", agregó Rossetti.

Hablando del mayor grado de conciencia en nuestra ciudad, aseguró que "de eso estoy convencida. Vamos mucho a las escuelas y otros espacios, son lugares que se abren para incidir en miradas profesionales y la de los pibes. Hay herramientas para comprender más lo que pasa, eso no tiene vuelta atrás, pero tampoco hay que dormirse. Recuerdo marchas de los movimientos de mujeres donde éramos 50 y ahora la participación es mucho mayor. El género no estaba ni en los sindicatos, ni en las organizaciones partidarias, ni en un montón de lugares donde ahora hay activistas".

De todos modos, fue visible que la convocatoria bajó con respecto a años anteriores y Andrea explicó que "recordando la primera marcha #NiUnaMenos, nació Buenos Aires y afectó a un grupo de colegas de allá y tuvo un impacto mediático en otro contexto de los medios de comunicación. Es cambió en la Argentina, cambió el gobierno, y todo eso va haciendo que sean otros los actores y las actrices que se van haciendo cargo. Hubo una mutación, ahora hay una mayor participación de partidos y organizaciones relacionadas a ellos, lamentablemente esto sigue siendo una mala palabra, hay gente que dice que se politizó, y pareciera que si están las banderas partidarias no puede estar el ciudadano que no adhiere a una ideología. Tenemos que desafiarnos para crear nuevas formas, preguntarnos si es suficiente la marcha o si tenemos que inventar otra modalidad".

 

 

 Documento #NUM - 2017

Luego de movilizarnos en 2015 y en 2016, miles de personas volvemos a encontrarnos en las calles, en todo el país, llevando las voces de quienes rechazamos la violencia femicida. Hoy volvemos a las calles para decirle al Estado que ¡es responsable! Las mujeres queremos justicia y una vida plena.

Porque en lo que va del año muere una mujer, travesti o trans cada 18 horas.

Porque el Estado es responsable por no generar políticas públicas que garanticen nuestros derechos y omitir obligaciones que el Estado ha asumido al adherir a tratados internacionales.

Porque a dos años del primer "Ni Una Menos" seguimos sin estadísticas oficiales sobre femicidios que permitan el diseño de políticas públicas efectivas. En Tandil, seguimos esperando datos sobre violencia de género.

Porque cada vez que una mujer desaparece, es la organización popular la que se ocupa de su búsqueda ya que la policía y el Poder Judicial no activan todos los mecanismos necesarios para que esta sea eficiente. Denunciamos la persistencia de la justicia patriarcal. En Tandil, existe una única Defensoría Civil que atendió al menos 600 causas de violencia familiar en los primeros seis meses de 2016. Le exigimos al Poder Judicial que se concrete en nuestra ciudad la creación de una Defensoría Especializada en Género.

Salimos a las calles por las desaparecidas en las redes de trata y denunciamos las complicidades de agentes del Estado.

Por las mujeres asesinadas con armas reglamentarias de las fuerzas de seguridad. Porque las respuestas fáciles de "más cárcel, más penas" no sirven, llegan cuando las mujeres ya están muertas.

Porque no se cumple la ley de Educación Sexual Integral y su aplicación es de vital importancia para promover nuevas prácticas que sirvan para desandar patrones culturales patriarcales, derrumbar estereotipos de géneros, promover relaciones no sexistas, repensar colectivamente nuevas masculinidades. Porque la Jefatura Distrital de Educación de nuestra ciudad debe garantizar la implementación efectiva de la ESI en todos los niveles educativos y asegurar la capacitación de los equipos docentes, técnicos y directivos del distrito.

Porque aunque es ley hace dos años, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos no implementó el patrocinio jurídico gratuito para las víctimas y el acceso a la justicia es deficiente. En nuestra ciudad seguimos esperando la implementación del Programa Acceder y la garantía de que las mujeres sean asesoradas y patrocinadas por profesionales con formación en género.

Porque no hay decisiones políticas que brinden una asistencia integral a las víctimas de violencia de género posibilitando el acceso al trabajo, a la salud y a la vivienda. Exigimos que en Tandil se asignen los recursos correspondientes para estas políticas y que pongan por fin en marcha el Programa ASISTAN.

Porque el 80% del Plan Nacional de Acción para la Prevención, la Asistencia y la Erradicación de la violencia contra las mujeres es destinado a la construcción de refugios y sólo con eso no alcanza. En Tandil requerimos la incorporación de equipos técnico-profesionales permanentes en la Casa de Abrigo "Martha Pelloni".

Exigimos un Estado laico que garantice los derechos de la salud de las mujeres. Más que nunca decimos "Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal, seguro y gratuito para no morir".

En Tandil, respaldamos el trabajo de la Consejería en Salud Sexual, Reproductiva y (no) reproductiva e Interrupción Legal del Embarazo del Hospital Municipal, y exigimos que se fortalezcan en todos los Centros de Salud de nuestra ciudad. Seguimos exigiendo la incorporación de personal médico no objetor de conciencia al Servicio de Toco-ginecología del Hospital Municipal Ramón Santamarina.

Porque la muerte materna en hospitales creció y pone en evidencia que este gobierno no está garantizando los derechos enunciados en leyes y protocolos.

Porque en las jornadas del 7 y 8 de marzo las fuerzas de seguridad salieron de cacería tras las que manifestamos y paramos, para disciplinarnos y para atemorizar a las que desean sumarse a nuestra voz colectiva. Por las compañeras judicializadas y detenidas arbitrariamente.

Porque se criminaliza el derecho humano a la protesta y se persigue con causas penales la lucha legítima de los y las referentes sociales.

Porque Milagro Sala y otros once presxs políticos de la Tupac Amaru siguen detenidxs y la mayoría de ellas son mujeres. Le decimos ¡No a la criminalización de la protesta social!

Porque la modificación por decreto de la Ley de Migraciones persigue a lxs migrantes pobres, criminalizando sus economías de subsistencia y negando su derecho a la legítima defensa.

Porque Higui, atacada por lesbiana, sigue presa por defenderse de una violación "correctiva". Porque las mujeres privadas de su libertad quedan expuestas a múltiples violencias institucionalizadas en los ámbitos carcelarios. Reclamamos que las embarazadas o encarceladas con sus hijos/as accedan a la detención domiciliaria.

Porque el actual ciclo de endeudamiento, con 97 mil millones de deuda, empobrece sobre todo a las mujeres y a nuestros/as hijos/as, y nos expone a mayor fragilidad y a nuevas violencias. La feminización de la pobreza se acrecienta en este contexto de avanzada neoliberal. Porque nuestras jornadas laborales son, en promedio, tres horas más largas que las de los varones; las tareas de cuidado y reproductivas caen sobre nuestras espaldas y no tienen valor en el mercado de trabajo. Porque cuando somos víctimas de violencia género en nuestros trabajos no tenemos una licencia que lo contemple, ni tampoco licencias por parternidad que equiparen las tareas de cuidado y crianza.

Porque las trabajadoras están expuestas al recorte de sus derechos, de sus salarios y sometidas a la amenaza del desempleo y al disciplinamiento de la productividad. Porque la desocupación crece dos puntos cuando se habla de mujeres y porque la brecha salarial es, en promedio, de un 27 por ciento.

Porque las mujeres en situación de prostitución viven en una permanente vulneración de derechos y son víctimas, además, de violencia institucional.

Porque los avances en materia de género en nuestra ciudad -que sí los ha habido- son resultado de la lucha del movimiento de mujeres organizadas y, con todo, resultan insuficientes.

Porque exigimos campañas de sensibilización sobre violencia de género en Tandil y que estas campañas incluyan como política de prevención la formación de los/as agentes municipales.

Exigimos, como lo hacemos desde su creación, que la Comisaria de la Mujer y la Familia incorpore una médica, recursos para su normal funcionamiento y capacitaciones para sus trabajadores/as. Denunciamos que al día de la fecha siguen sin contar con un teléfono fijo.

Por todos estos motivos vamos a seguir exigiendo, como sucede a nivel nacional y provincial la declaración de la emergencia por violencia de género en el Municipio de Tandil.

A dos años del pedido de audiencia con el Intendente municipal Miguel A. Lunghi, insistimos en la necesidad de que otorgue un espacio para acercarle estas y otras demandas.

Ni Una Menos es grito y abrazo común que hace temblar cada uno de los espacios de nuestras vidas y desborda en las calles. Es un grito colectivo, es meterse donde antes se miraba para otro lado, es revisar las propias prácticas, es empezar a mirarnos de otro modo y es un compromiso social para construir una sociedad igualitaria.

A la violencia machista y a quienes la perpetran les decimos: Ni Una Menos, ¡Vivas nos queremos! El Estado es responsable.

Tandil, 3 de junio de 2017

 

GALERÍA DE FOTOS (CLIC EN LAS IMÁGENES PARA AGRANDAR):

Subscribite para recibir todas nuestras novedades

data fiscal  © 2026 | El Diario de Tandil | Sarmiento 291