
Si tiene alguna consulta comuniquese al
5 de septiembre de 2016
05/09/2016
En
lo inmediato, se podría decir que las nuevas políticas económicas perjudicaron
a los que menos tienen. ¿Cómo está la situación en Las Tunitas?
Lo que pasa en nuestro barrio no es ajeno a lo que pasa en otras zonas del país. Vemos con mucha preocupación que aumenta la demanda de alimentos, gente que va perdiendo el trabajo y no puede conseguir otra cosa.
La caída de la construcción influye mucho. Hoy está todo parado y la gente se queda en la calle.
Lo de los alimentos es alarmante, ayer tuvimos más de 20 personas que vinieron a buscar bolsones de comida. Nosotros manejábamos un número y ahora cada vez hay más gente que nos toca el timbre. Es difícil la situación, porque no podemos llegar y no sabemos que responderle a la gente
¿Cuánta
gente concurre al comedor?
En el último año veníamos con 50 o 60 chicos que venían a comer, a principio de año se sumaron algunos y llegamos a los 80. Hoy creo que andamos por los 100. Se trata de pibes que vienen a buscar el almuerzo y la merienda a la tarde. Además tenemos a muchas madres que vienen a cocinar y a hacer cursos de cocina. Te diría que casi no damos abasto.
¿De
dónde salen estos fondos?
Pedimos por todos lados, principalmente tenemos socios protectores que colaboran desde hace años y después recibimos algunas becas que siempre ayudan. Hay gente que colabora con el comedor y recibe un incentivo, pero es muy poco lamentablemente.
¿Cuáles
son los problemas que más afectan a la gente del barrio?
Lo primero es la falta de trabajo, tanto de hombres como mujeres. Ese problema después desencadena en el pedido de alimentos o de garrafas. Son problemas estructurales que vienen desde hace mucho, pero que ante cualquier crisis se recrudecen.
Estas situaciones generan violencia. Y no me refiero solo a la violencia de género. Hay un clima de violencia en la sociedad que es general. Se ve dentro de los grupos familiares, entre los chicos, la gente grande. Quizás por la inestabilidad que se está viviendo.
El problema de la vivienda es común a toda la ciudad. En infraestructura hay que reconocer que se han hecho cosas, como el cordón cuneta y otras mejoras, pero lamentablemente parece que nunca alcanza. El barrio sigue creciendo y hace falta iluminación y mejorar las calles.
¿Cuándo
se te despertó esa fuerza de ayudar a los que menos tienen?
La realidad del 2001 me hizo tomar conciencia. En mi lugar, en mi barrio, había mucha necesidad. Yo venía trabajando en distintas organizaciones como la cooperadora de la escuela, pero después del 2001 me metí de lleno.
Vi a mujeres que no le podían dar un pedazo de pan a sus hijos. Eso pasaba a metros de mi casa. No era que lo veía por tele como algo lejano.
En
el tema de la vivienda, ustedes fueron unas precursoras con "Las Mujeres Sin
Techo". ¿Tuvieron el apoyo esperado?
Es una lucha que lleva muchos años y ahora verlo tan cerca nos parece mentira. Cuando empezamos con este tema la sociedad nos miraba de reojo, pero ahora creo que fue un ejemplo para Tandil.
Con el tiempo se entendió que el problema habitacional era una realidad. Hay que entender que hasta el que alquila es un sin techo, porque el alquiler es plata que se te va del sueldo.
Lunghi ha tenido otras prioridades en su gobierno. Hoy se trabaja mucho en infraestructura, en cloacas, gas, que está muy bien, pero a veces hay que priorizar otras cuestiones. Sin vivienda la gente queda en la calle.
¿La
gente de Tandil apoya las luchas sociales?
Hay un sector que no da bolilla, pero creo que al tandilense medio le duele lo social. Nosotros venimos trabajando hace años y lo hacemos por el apoyo de la ciudad y de la gente que colabora. La gente se interesa por ayudar y quiere que el vecino viva mejor. A veces no nos sobra el tiempo y parece que lo miramos de afuera, pero no, los tandilenses somos solidarios.
¿Cómo
evalúas la presencia del Destacamento policial en el barrio? Fue un tema que
movilizó a las Tunitas.
El destacamento está ahí, no puedo decir cómo trabaja o si es bueno o malo. Los conflictos siguen estando en el barrio, por suerte no pasaron más incidentes como los de aquella vez.
La violencia y la inseguridad vienen por falta de inclusión o contención de los jóvenes. Cuantas más necesidades hay, se agrava el conflicto.
Después
de dejar tu banca en el Concejo Deliberante, no te vimos inmersa en la cuestión
partidaria del PJ. ¿Cómo estas con ese tema?
No estoy metida en la política partidaria. Termine mi mandato como concejal y seguí con lo mío, porque en verdad nunca lo abandoné. Trabajo desde mi espacio en el barrio.
Tampoco es que fui de participar mucho en el PJ. La política se hace todos los días en el lugar de laburo, no es necesario estar en una sede partidaria. Al principio no lo entendía, pero luego me di cuenta, lo que hacemos nosotras en el barrio es política social y hay que hacerse cargo.
¿Cómo
viviste la derrota del Frente para la Victoria?
Primero con tristeza, porque quería que ganemos nosotros. Pero bueno, hay que aceptar que se pudieron haber cometido errores. Nadie es perfecto y hace todo bien. Cristina seguro cometió algún error.
Ahora es el turno de otro gobierno y tenemos que apoyarlo para que le vaya bien. Tenemos que entender que si le va mal a Macri, la gente la va a pasar peor.
Pero también podemos mencionar lo que vemos que está mal. Si Macri sigue beneficiando a las clases más acomodadas, esto no va a mejorar. Hay que trabajar con los que menos tienen, trabajar ahí. Sino seguiremos viendo mucha necesidad en la calle.
Ver ejemplos como los de Cimpal nos tienen que movilizar. No son solo 40 obreros, son 40 familias que perdieron su sostén. Familias que no pueden pagar el alquiler, llevar comida a su casa. La gente que vivió toda su vida del laburo lo sufre más. No podemos llegar a este extremo de tener que ir al municipio a pedir limosnas cuando es gente que trabajó toda su vida.
¿Ustedes no ven la cantidad de negocios cerrados que hay? A mí me hace mal ver tantos negocios cerrados en el centro y en toda la ciudad. Yo quiero un país bueno para todos los argentinos.
De a
poco se empiezan a ver otras "Cachas" en la ciudad, ¿hacen falta más promotores
sociales?
Hay mucha necesidad en todos los barrios y la gente quiere ayudar, lo que falta es gente con capacidad de organizar voluntades. Hay mucha gente que hace cosas, pero es difícil sostenerse en el tiempo cuando uno está solo.
En Tunitas tenemos ciertas particularidades, porque hay un entramado social importante y somos gente del barrio. Yo antes trabajé en la escuela, en la salita. Conozco lo que pasa en mi barrio. Las organizaciones y la gente están, pero se van perdiendo en el tiempo.
Hace falta voluntad. Ganas de hacer algo por el otro. Muchas veces te desilusionas y te caes. Muchas veces dije no voy a seguir, pero acá me tienen.
¿Viviste
toda la vida en Tunitas?
Nací y me crié en el barrio. Mi mamá alquiló un tiempo en otra parte, pero después volvimos. Los seis hermanos vivimos en la zona. Conozco al barrio y a la gente. Ahora ha crecido tremendamente y por ahí veo una cara que no conozco, o no sé quiénes son sus familiares. Está viniendo gente nueva al barrio y eso genera que se necesiten más obras e infraestructura. Ojalá Lunghi entienda esta situación.
30 de julio de 2026
29 de julio de 2026
29 de julio de 2026
29 de julio de 2026
29 de julio de 2026
29 de julio de 2026
29 de julio de 2026
28 de julio de 2026
28 de julio de 2026
28 de julio de 2026
28 de julio de 2026
28 de julio de 2026
28 de julio de 2026
¡Muchas gracias!

Único diario digital con cobertura integral en cada rincón de la provincia de Buenos Aires.
Edición Nº
2977 correspondiente al día
30/07/2026
Inscripto en la DNDA:
5224617 |
Propietario:
María Belen Bruni
Director:
Eduardo Hugo Bruni
Domicilio comercial:
Sarmiento 291 |
Tel:
(0249) 422 00 27
Podrás ver costos y tiempos de entrega precisos en todo lo que busques.