5 de marzo de 2016

Sociedad

Sociedad. Tandil, a mano alzada

croquiseros Los croquiseros apuntan al paisaje urbano, ese es el enfoque. Gustan de las construcciones y buscan ópticas muy personales con resultados asombrosos. Frolik descubrió esta pasión de niño, “creo que empecé a dibujar antes que a caminar”, diría en un momento del encuentro. Su padre era profesor de dibujo y le transmitió esta pasión. “Hice la Escuela de Bellas Artes en Tandil antes que empezar con arquitectura, así me recibí de profesor de dibujo y pintura. Cuando me fui a estudiar a Buenos Aires daba clases de dibujo. Siempre me gustó”. La tribu se mueve en grupo, van juntos a una zona delimitada y luego cada uno agudiza su mirada. Tienen en cuenta la sensibilidad, por eso cada croquis es particular e individual. Dos croquiseros pueden estar mirando el mismo punto y el resultado es totalmente distinto. La ultima excursión serrana fue a la Plaza Independencia, allí Frolik optó por la tradicional esquina de Belgrano y Rodríguez (ver dibujo). “Me llamó la atención el contraste entre la Casa de la Cultura y la esquina del ACA. Uno es un edificio muy de su época. Con un estilo impecable. El basamento es hermoso, lo vas recorriendo de abajo hacia arriba y cada cosa está en su lugar. Y en frente el ACA, un edificio de Antonio Vilar, aséptico, libre. Tomé en mi cabeza como si fuera una foto panorámica y empecé. Delimitas un cono de visibilidad, como si fuera una barrida”. El espíritu de los croquiseros marca que las obras son al instante y terminan en el lugar. Aunque algunos se lleven el trabajo a la casa para terminarlo. “Cada uno tiene su estilo, Manuel García trata de transmitir el croquis exactamente como en la realidad y le sale bárbaro. Otros buscan la mirada, lo que sienten en el golpe de ojo. Yo trabajo de esta manera, miro, cierro los ojos y empiezo el boceto. Lo hago rápido, no tardo más de 30 minutos por dibujo. Va un poco con mi forma de ser, con mi personalidad. Si no me aburro”. La onda es respetar la atmosfera que desprende el paisaje. Se combina lo antiguo con lo moderno y no hay competencia alguna entre los dibujantes. “No vendemos los croquis, ni miramos a ver quién lo hace más lindo. Se trata de despuntar el vicio y salir a dibujar en grupo. Veníamos de una vieja discusión en donde se planteaba suprimir el dibujo a mano alzada por la computadora, pero es una falsa dicotomía. Las dos cosas son necesarias. Los trazos a mano son insuperables”, reflexiona. Tandil conserva hermosos espacios por descubrir, por eso tienen anotados varios barrios y zonas por recorrer. “También pensamos salir a ciudades vecinas, las estancias”, cualquier excusa es buena para continuar esta pasión. El Grupo va cambiando, pero la esencia se mantiene. Podemos mencionar a Eliana Madsen, Estefanía Monetti, Virginia López, Rosario Redolatti , Paula Alesio , Belen Cardinale, Angélica Ballent , Mercedes Ballent, Pablo López León , Any Fernández Larrabide, Manuel García Zángari, Micaela Rocco, Patricia Farah, Melisa Valenzuela, Elsa López, Guillermo Braile, Alberto Fernández, Mariano Giménez, Carolina Schedden, Guido Magneres, Magdalena Rovere, Elsa López, Vicky Deguer, Diego Riva, Franco Picchioni, Gerardo Milani, Omar Groh, Sofía Zeme y Rudy Peña, entre otros. Son fáciles de distinguir, los ves dibujando en el piso o sobre pequeñas banquetas. Desafían el tiempo y los avances tecnológicos. Recrean su mundo con un lápiz o una acuarela. No necesitan más. La inspiración y los sentidos hacen el resto.

Subscribite para recibir todas nuestras novedades

data fiscal  © 2026 | El Diario de Tandil | Sarmiento 291