3 de febrero de 2016

Sociedad

Sociedad. Escuelas de verano, educación los 365 días del año

“este proyecto nació hace varios años por la necesidad de que el chico no vaya solo a comer a la escuela, sino que además de eso se complemente con algún tipo de aprendizaje”. Por tal motivo, la UEGD (Unidad Educativa de Gestión Distrital) tomó la decisión de que en todas las sedes pertenecientes al programa haya espejos de agua. Hoy en día, Escuelas de verano cuenta con trece sedes, de las cuales siete tienen SAE (Sistema de Apoyo Educativo) y seis son de modalidad uno, que solo posee la parte recreativa. Cada una cuenta con su director, además de guardavidas, cuerpo docente, generalmente conformado por profesores de Educación Física. En algunos casos, también hay maestros de grado y de educación especial, dado que el programa es puramente integrador. Unos 800 chicos participan del programa, gracias al trabajo en equipo que realizan personal municipal, jefatura distrital, el concejo escolar y el gremio docente. “Entre todos se hacen los distintos convenios y acuerdos. Yo, por ejemplo, junto a un representante del Municipio, tuve que hacer las gestiones de contrataciones de espejos de agua y transporte, porque también tenemos que movilizar a aquellos chicos que no lo hacen a pie”, comenta Ferraro. Para participar, los chicos deben inscribirse en la sede conveniente y no necesariamente debe ser alumno regular de alguna institución. “Algunos de los alumnos son de comedor, y durante el verano siguen con la actividad normal. Otros son chicos del barrio, que por cercanía se suman, y otros directamente son jóvenes que concurren a la escuela. Aquellos que no son escolarizados también pueden formar parte del programa”, agrega la coordinadora. “El objetivo fundamental es que en el verano el chico que no tiene posibilidades pueda aprender natación y otras cuestiones, como valores de compartir con otros chicos, diferentes actividades recreativas en ambientes naturales, deportes, música. La idea es que el tiempo de ocio en el verano esté enriquecido por este tipo de actividades”, remarca Mariela Ferraro. Otro de los objetivos del programa es “sacar a los chicos de la calle mientras sus padres no están o se encuentran realizando otra tarea, y a su vez, que puedan hacer alguna actividad que les sirva para su futuro”. Además, Ferraro destaca que “la calidad en la enseñanza en las escuelas de verano no tiene nada que envidiarle a ninguna de las otras colonias privadas que dan en los clubes o en otros predios. Aquí son todos profesores, todos docentes, no hay nadie que no tenga título: todos están preparados”, dejando en claro que no necesariamente los padres deben abonar sumas difíciles de sostener para que sus chicos sigan instruyéndose durante las vacaciones. Las escuelas culminarán su actividad el 5 de febrero. [gallery ids="117358,117359,117360"]  

Subscribite para recibir todas nuestras novedades

data fiscal  © 2026 | El Diario de Tandil | Sarmiento 291