3 de junio de 2015

Sociedad

Sociedad. Orbea volvió a la carga contra el Tiro Federal

Señor Director:                  Como ciudadano de Tandil  quiero por este medio hacer pública una situación totalmente injusta,  que  me afecta directamente, y  también desde hace años afecta a los vecinos lindantes al predio del Tiro Federal de Tandil,  ubicado  en la esquina de Lobería y Sandino.                   Como es sabido,  esta institución con sus prácticas de tiro de “armas de grueso calibre”  y su “escuelita de tiro”  funciona desde hace más de 80 años en un predio que en sus orígenes era totalmente descampado. Con el paso del tiempo las adyacencias al Tiro se fueron poblando, al punto de que a la fecha es una zona densamente poblada.                     Es así que desde hace ya largo  tiempo las practicas y los torneos de tiro que  los días  feriados se realizan en esa  institución configuran a todas  luces lo que los especialistas llaman  un caso de “contaminación sonora”, cosa que cualquier tandilense que circule la zona los fines de semana podrá comprobar.                   Como vivo a una  cuadra del Tiro, y  mientras los tiradores lo hacen con la protección de cascos especiales,  todos los días feriados del año, de mañana y tarde estoy obligado a recibir en mi sistema auditivo las estampidas de los disparos sin poder hacer absolutamente nada.  Además,  por las distintas construcciones del barrio los tiros retumban con más contundencia en los oídos míos y de los vecinos,  alterando plenamente las condiciones ambientales de una zona  hoy  residencial, que a la fecha, y tal como me lo han hecho saber  varios vecinos, “nos hacen rehén de la impunidad  de la gente responsable del Tiro Federal”             Nada de esto es nuevo, por diversos medios y en distintas circunstancias otros vecinos también han hecho gestiones para resolver el problema. En mi caso me afecta a nivel laboral, ya que suelo hacer  guardias de noche y los fines de semana  no puedo recuperarme con el descanso diurno.              El sábado 29 de mayo,  después de una noche de muchísimo trabajo,  por los disparos  de grueso calibre  no puede descansar  ni de mañana ni de tarde. A raíz de eso salí a caminar,  y grande fue mi sorpresa al encontrar estacionadnos en la playa del Tiro a cinco vehículos  todos pintados y con el logotipo de la empresa de seguridad Prosegur.          Y así sigue la serie: unas veces los torneos de armas de grueso calibre, otras las prácticas  de alguna empresa y la escuelita. Para colmo últimamente se habla de que  los futuros policías comunales también tendrán sus prácticas  tiro allí, cosa que de ser cierta sería una  contradicción en los términos, ya que los noveles policías están para la protección ciudadana y no es conveniente arrancar a los tiros en un barrio residencial, asentando un pésimo ejemplo de convivencia.               También en esa ocasión hablé con algunos responsables del Tiro y les hice saber algo que ellos conocen muy bien desde hace tiempo, porque se amparan en esa oscura sombra del Derecho que se llama “Derechos adquiridos” por la autorización y uso del predio preexistente desde principios del siglo pasado.              Pero  este uso y autorización corresponde a una época en que la zona  era campo abierto, y el país era otro. Hoy la realidad es a todas luces diferente, y la zona del Tiro está totalmente poblada, así  la situación que pudo haber dado origen a sostener en algún momento. Derechos adquiridos  cambió  absolutamente, por lo tanto  esa  pretensión de excusa  resulta una  falacia.  También los defensores del Tiro  quieren que me vaya del barrio porque  según ellos  “compré báratro”  por el perjuicio que provoca el Tiro, cosa que con solo ir a una inmobiliaria se aclara  como una total estupidez, y además asienta un precedente acerca de que esa actividad nos  perjudica.            Pero en todo esto una verdad se inscribe, y es que los feriados esos  tiros se sienten en nuestras cabezas al punto de llegar a perjudicar la salud  y hartar, cosa que a ninguno de los susodichos tiradores les ocurre en sus hogares, por eso su indiferencia e impunidad para con el  vecindario.          Y porque con este problema tratamos  algo irrefutable en todos los sentidos, es que pido que,  amén de las gestiones pertinentes que cada uno haga, los organismos con incumbencia tomen cartas en el asunto e impidan que se siga perjudicando a los ciudadanos.   Como el caso es de complejidad, seguramente tendrán intervención organismos comunales, provinciales y nacionales. Muchas cosas están cambiando en Tandil, y para bien de la calidad de vida y de la ciudadanía,  por eso espero que esta carta que ahora Ud. recibe sea un paso más para que finalmente el problema se resuelva  a favor de todos pero  sin tiros  en la ciudad.    Angel Orbea DNI 11288794  

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