17 de marzo de 2015

Política

Política. Bossio: “Muchos radicales están comprando hepatalgina para digerir el acuerdo con Macri”

-Néstor Auza dice que a los intendentes en Tandil no se los enfrenta sino que se los sucede. Esa es la teoría que tiene para alcanzar el poder. Ergo: así como que se debió esperar a que Zanatelli se muriera para que llegara Lunghi, habrá que esperar a que muera el pediatra para que llegue lo nuevo. ¿Coincide? -Yo soy de los que creen que las teorías fueron hechas para ser refutadas. O sea que es una teoría refutable. Por lo cual creo que Lunghi es un adversario político de fuste, importante, pero hoy no hay ningún adversario en la vorágine actual en nuestra ciudad que no pueda ser vencido. -¿Y por qué dicen que usted se está escondiendo de una candidatura? -No, no me escondo de ninguna candidatura. Y todavía nosotros como partido no hemos definido ninguna precandidatura a partir de la existencia de las PASO. Yo estoy a disposición de lo que los compañeros definan. -¿Y qué tiene ganas de hacer? -En principio seguir cumpliendo con mi labor de concejal. Trabajar fuertemente allí, es algo institucional muy importante. Eso nos reclama la ciudadanía de Tandil: trabajar con responsabilidad. Tengo 33 años y pensar hoy que una carrera política se puede definir en base a una elección sería un grave error. -¿Y cómo convive usted en una ciudad donde el 70% de los vecinos es antikirchnerista? -(Larga pausa) ¿A qué se refiere? -No sé, debe haber vivido algún momento álgido… -No, sinceramente no los he pasado. Yo creo que más allá del rótulo de kirchnerista, uno por convicción es peronista. Y uno siente que las banderas del peronismo, después de Perón, las llevaron adelante los gobiernos de Cristina y Néstor. -¿Y por qué Lunghi les gana en Tandil? -Nosotros hacemos un análisis primero de cómo llega Miguel a la intendencia. Llega con derrotas, a partir de su perseverancia y de mostrar gestión en una institución reconocida como es la Clínica Chacabuco, y también en su calidad de médico pediatra. Y creo que Lunghi supo interpretar cuál era el interés del vecino de Tandil en términos del rol que deber tener el intendente. Nosotros creemos que el vecino considera que la política debe acompañar el crecimiento de la ciudad, de sus emprendedores y su industria. Tiene que acompañarlo, apoyarlo. El tandilense no considera al intendente como un impulsor de rol protagónico fundamental para el desarrollo. -O sea, traduzco: según usted el tandilense pide de su intendente que barra, limpie y alumbre… -No, no… pero si considera que debe cumplir el rol de acompañamiento, un rol institucional. Me parece que cuando aparece alguien que quiere llevar la iniciativa, se lo mira con otros ojos. Eso no significa que nosotros tengamos que renunciar a un concepto de política que es el asumir la iniciativa, fijar las políticas de gobierno y consensuar las políticas de Estado, cosa que no sucede en nuestra ciudad, lamentablemente. -¿A lo largo de los años, digamos por acostumbramiento, cada vez le duele menos la íntima relación política de Scioli y Lunghi? -Jajaja… No, quédese tranquilo que no duele. Uno ha aprendido que la dinámica política lleva a este tipo de situaciones. Yo me imagino también a unos cuantos radicales en la farmacia comprando varios litros de hepatalgina por este vínculo que han sellado a nivel nacional con el macrismo. La dinámica política lleva a eso. Obviamente que uno tiene convicciones. Y en ese aspecto no olvidemos que el intendente en algún momento estuvo al lado de Néstor, cuando se coronó la réplica de la Piedra Movediza. También lo recuerdo en alianzas electoral con De Narváez, y en una alianza no formal pero sí personal con el gobernador que representa al Frente para la Victoria a nivel provincial. -Bueno, a Scioli se lo aprendieron a fumar entonces… -Forma parte de la dinámica de la política actual. Hay que entender, comprender y en algún momento te puede hacer sentir incómodo. -¿Y cuándo se sintió más incómodo? -Eh… yo creo que el día que se inauguró el Centro de Salud Mental y se hacía referencia a Tita Brivio, cuando yo la conocía de muy chico e iba a la imprenta de mi padre y la escuchaba, muy sola en su lucha. Bueno, me generó cierta incomodidad saber que en definitiva se estaba valorando a una persona cuando se la había dado un lugar de absoluto anonimato en sus tiempos de lucha. Ahí me sentí incómodo pero no por la presencia de Scioli y Lunghi, sino por la situación, por el mensaje que se quiso dar y por la gran carga de hipocresía que allí había. -Vamos a lo personal. ¿Qué hubiera sido de usted si no hubiera llevado el apellido Bossio? -(Largo silencio) Yo empecé a militar al lado de Diego… -Bueno, la pregunta es entonces qué hubiera sido de usted sin su hermano… -Mire, no sé, eso es contrafáctico… -El porcentual dice que el asunto respecto a Diego Bossio es más o menos así: 33% de eficiencia; 33% de sentido de la oportunidad y 33% de culo. ¿Está de acuerdo? -No lo veo en tercios. Diego tiene una gran capacidad política, cuando tenía 27 años estaba trabajando al lado de un gobernador. Y a los 28, siendo director del Banco Hipotecario, Néstor Kirchner lo adopta como su discípulo político. No por algo Néstor, un presidente, un político de fuste, lo visualizó a él como una persona con capacidades recibido con 9 de promedio en la Universidad. -¿Y el culo? -Bueno, suerte tenemos que tener en la vida. Pero querer adjudicar a Diego la suerte como algo definitivo en su carrera política sería muy mezquino. Para estar donde él está, hace falta además de capacidad e inteligencia, una enorme voluntad. -Y ambición… -Sí, en términos de querer crecer y superarse. -¿Cómo se lleva con ciertos lugares comunes de la sociedad tandilense en términos políticos? Por ejemplo, se dice que los Bossio –toda la familia- se enriquecieron con la política. -No sé si eso está instalado, si se comenta. Nunca lo escuché. -Vamos, Pablo… -Le digo de verdad, es la primera vez que escucho esto. Mi viejo vive en el mismo lugar de toda su vida. Fue creciendo como empresario y empezó con la imprenta en el living de su casa. Eso que se dice es más del imaginario que de otra cosa. No me preocupa en absoluto. -Otras cosas que se dicen: Santamarina está bancado con la plata de Anses. -Sí, eso sí lo escucho. Es preocupante. Por ahí no se sabe que Santamarina recibe 600 mil pesos por mes de AFA por el Fútbol para todos. Por ahí no sabe que el club recibe casi 400 mil pesos en materia de sponsors, dentro de los cuales hay muchos sponsors locales. Son recursos importantes. Pero estos imaginarios no se crean de la nada, hay una intencionalidad política. ¿Y cómo se lleva con la desmesura de Santamarina? -¿A qué se refiere? -Bueno, tiene hoy dos ex dirigentes complicados. Uno, Santiago “Tati” Silva, desterrado del pueblo y el otro, el escribano Cifuentes, con algunos problemas severos. -A Silva no lo conozco mucho, hablé un par de veces con él. Obviamente que a Cifuentes sí. Pero todo eso forma parte de lo que han hecho en su vida personal, no por su desempeño en Santamarina. Son decisiones personales por las cuales uno está condenado en la justicia no sé por qué delito y el otro denunciando en la justicia por defraudación, según leí en los medios. -Le hablo de Santamarina como metáfora de la desmesura histórica… -El caso de Santamarina bien podría trazar un paralelo con lo que pasó en nuestro país. Una época, los 90, donde la política le dio la espalda. Así no hubo manera de que pudiera sobrevivir. Es un déficit de nuestra democracia. -¿A quién imagina para una candidatura en el Frente para la Victoria local? -Más que hablar de nombres tenemos que hablar de un proyecto que llegue a ser atractivo y que genere adhesión. -Pero se vota a los hombres, Bossio… -Sí, eso en Tandil está claro, pero a mí me parece que tenemos que empezar a hablar de proyectos. -Daría la impresión de que el peronismo en Tandil hubiera tirado la toalla… -No, para nada. Hay muchos compañeros que pueden formar parte de una precandidatura… Estoy seguro que Néstor Auza y Roberto Tassara podrían estar ahí… -Auza ya dijo que no quiere y de usted dicen que se esconde de una derrota por goleada… -De ninguna manera me escondo. Si en algún momento se define una candidatura en mi nombre a mí me encantaría enfrentarlo a Lunghi. -Teniendo en cuenta la campaña pasada, ¿se arrepiente de la sobreexposición de gigantografías que tuvo? ¿No cree que le terminó jugando en contra? -Mire, nosotros hicimos una muy buena elección. Casi 20 mil tandilenses votaron por nuestra propuesta. Y esa que dice puede ser una cuestión a corregir para la próxima campaña. Ahora no caigamos en la idea de que hay que despolitizar a la sociedad. -¿El acto de comprar a los medios hay que corregirlo también? -(Largo silencio) No sé con qué argumentos cuenta para decir eso… -Con  el argumento de haber visto la fortuna de formación de opinión comprada y encubierta bajo la pauta publicitaria. -Bueno, pregúntele a los correligionarios a ver qué opinan… -Bossio, los medios de comunicación, salvo honrosísimas excepciones, están completamente sojuzgados a la pauta política. -Estaría bueno que hagan una autocrítica los medios de comunicación en este aspecto. Son los primeros que debieran hacer una autocrítica. -¿Porque se dejan comprar? -Y…. está claro que sí.

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