13 de julio de 2014

Papel

Papel. Envuelta en un velo de niebla, Tandil espera la hora del gran partido

. Primero hay que saber sufrir, sabio silogismo tanguero de Naranjo en flor que los argentinos sabemos mejor que nadie a la hora de repasar los grandes triunfos y las dolorosas derrotas de la selección nacional. Por ahora cubierta con una lona, la pantalla gigante levantada en el playón del Palacio Municipal transmitirá el partido si las condiciones climáticas lo permiten. Muchos tandilenses no moverán un centímetro el ritual de sus cábalas que arrancaron en el debut con Bosnia para llegar hasta acá. A la final de la Copa del Mundo contra Alemania. Cuentan los memoriosos que en el 78, cuando Argentina campeonó, en Tandil, además del frío antártico, llovía. En el 86, con la consagración en el Azteca, dicen que hacía un frío gélido, acorde al cruel invierno serrano. Hoy la niebla y una esporádica garúa abrazan el valle de la aldea. A partir de ahora este portal de noticias se llama a silencio. No habrá más despachos hasta después del partido. Vamos que podemos.

Subscribite para recibir todas nuestras novedades

data fiscal  © 2026 | El Diario de Tandil | Sarmiento 291