29 de mayo de 2014

Sociedad

Sociedad. La Federación Universitaria tendrá su espacio en la Biblioteca del Campus

Un breve repaso por la vida de Schatz “Diana Schatz nació en la primavera de 1946, un 24 de octubre, en la ciudad de Comodoro Rivadavia. Quince años después, residía en Tandil y estudiaba en la Escuela Nacional de Comercio Fuerte de la Independencia. En 1967 ingresó a la Universidad de Tandil, donde se matriculó en la Carrera de Historia en la Facultad de Ciencias del Hombre”, escribió Miriam Iglesias. Diana, como una parte importante de la generación a la que perteneció, se sintió convocada por el compromiso político. Y como gran parte de esa generación también sintió que el peronismo era una cifra capital en la resolución de la Argentina contemporánea. Hacia fines de 1973 participó del grupo fundador de la Juventud Universitaria Peronista, expresión en el campo universitario de la que fue conocida como Tendencia Revolucionaria del Peronismo. La militante concentró sus esfuerzos en la organización del espacio político de la Facultad. “Responsable política” de su agrupación, logró articular con un puñado de compañeras y adherentes una lista, Integración, que, elecciones mediante, accedió a la conducción del Centro de Estudiantes. El Centro de Estudiantes sería luego clausurado. Así, al mismo tiempo que se luchaba por las reivindicaciones gremiales de los estudiantes y por la nacionalización de la Universidad, “Diana trabajaba en el barrio al lado del Club Uncas…en la casa de Flora, hacían apoyo escolar y también en Villa Aguirre, además de la militancia en la Universidad”. El contexto histórico llamaba a trabajar y participar extramuros de la Universidad, a formarse políticamente, y el lugar elegido por Diana fue la Juventud Peronista. La madrugada del 22 de Agosto de 1975, apenas un año después del lanzamiento público de la Juventud Universitaria Peronista, con el Estado de Sitio en ciernes, Diana, junto a varias compañeras de la Lista Integración, fue detenida en los alrededores de la Fábrica Buxton. Volvían de arrojar de volantes, en los que conmemoraban la masacre de Trelew, el Renunciamiento de Evita, y también llamaban a enfrentar por todos los medios al gobierno de María Estela Martínez de Perón. Luego de esa noche, recordada como “la más fría” por una de sus protagonistas, fueron puestas a disposición del Poder Ejecutivo Nacional y alojadas en la Unidad Carcelaria N° 7 de Azul. Sobreseídas por la Justicia Federal, algunas recuperarían la libertad meses después. Ella continuó detenida en el lugar, hasta que en noviembre de 1976, junto a la totalidad de las presas políticas de la Unidad fue trasladada a la Cárcel de Devoto. Después de marzo del ’76, las condiciones de detención empeoraron; llegaron las intempestivas requisas a cualquier hora del día, la celda de castigo y los largos interrogatorios colectivos en el patio del penal. A la pregunta de sus carceleros de “por qué la detuvieron a Usted”, no dudaba en responder “por peronista…”. Un tiempo después de ser llevada a la Cárcel de Devoto; Diana hizo uso de la denominada “opción”. Cambio cárcel por desarraigo y emprendió el camino del exilio, dicen, con destino España. Era el año 1978. Como algunos exiliados también emprendió al poco tiempo el regreso clandestino, regreso que se conoció como “contraofensiva”, operación política que “prohijó una tragedia”, que culminó en tendal. Informes de Organismos Defensores de los Derechos Humanos señalan que el 15 de septiembre de 1979 fue secuestrada, en la ciudad de Buenos Aires. No hay registro de su paso por centro clandestino de detención alguno. Una de las tantas investigaciones periodísticas sobre esos años (Larraquy, Fuimos Soldados) narra que su cuerpo sin vida fue encontrado en el interior de un auto semihundido en un arroyo de la ciudad bonaerense de Escobar, cerca del Delta del Paraná, en el mes de noviembre del mismo año.

Subscribite para recibir todas nuestras novedades

data fiscal  © 2026 | El Diario de Tandil | Sarmiento 291