4 de abril de 2014

Sociedad

Sociedad. Ante la mirada del fundador, se festejó el aniversario de Tandil

“Las puertas quedaban sin llave. Las ventanas abiertas, era el tránsito de una ciudad en crecimiento, pero también tenía la sensación de sentir y pensar primero como un niño, luego como un adolescente más tarde como un vecino con responsabilidades”, dijo en uno de los pasajes, y agregó que “el centro de nuestra ciudad tenía la misma vuelta del perro de hoy. Con las mismas veredas y las mismas calles angostas. Con la misma arboleda que nos abraza cada día. Y hasta que se hizo el Lago… nos inundábamos y usábamos compuertas. Las “quintas del fin de semana” estaban bastante lejos: en la zona de UNCAS”. Hasta rememoró a personajes específicos de otros tiempos: “A fines de los 60, había 2, si…DOS inspectores de transito, les llamábamos “zorro grises”. Muchos recordamos las persecuciones de Capristo montado en su Gilera!”. También habló de otros tópicos, como la hiperconectividad y el medio ambiente. Por último, se escucharon los correspondientes cañonazos. EL DISCURSO DEL INTENDENTE: Nos encontramos hoy en la cima de nuestro Parque Independencia, como cada año, para celebrar otro aniversario de nuestra querida ciudad… ……no es “un acto más”. Si algo tenemos claro los tandilenses, es que nuestra ciudad es única, es nuestro espacio de convivencia, son sus sierras,  sus árboles, es nuestra comunidad, es nuestro Tandil.- Somos parte de nuestra historia, honramos nuestra historia, reconocemos a nuestros hombres y mujeres que fueron construyendo con el correr de los años la acciones más legítimas, las que nos darían entidad , las que nos darían identidad.- Quiero reflexionar junto a ustedes como un vecino nacido y criado en esta ciudad, fui creciendo junto a su crecimiento, viví y vivo con intensidad cada instante, hay en mí un fervoroso Tandilense convencido que nuestro futuro va de la mano de nuestro presente.- Yo amo mi Tandil, y recuerdo cosas maravillosas, que ya no pueden ser. Yo iba y venia del Colegio San José, caminando, tardaba lo que mi grupo de amigos ese día decidiera. Y mi madre me esperaba con la sonrisa y el afecto que cada uno sentimos por nuestros hijos. Las puertas quedaban sin llave. Las ventanas abiertas, era el tránsito de una ciudad en crecimiento, pero también tenía la sensación de sentir y pensar primero como un niño, luego como un adolescente más tarde como un vecino con responsabilidades, viví y vivo las etapas de mi vida plenamente, por eso comparto los recuerdos que seguramente son contemporáneos con algunos de ustedes.- El centro de nuestra ciudad tenía la misma vuelta del perro de hoy. Con las mismas veredas y las mismas calles angostas. Con la misma arboleda que nos abraza cada día.- Y hasta que se hizo el Lago… nos inundábamos y usábamos compuertas. Las “quintas del fin de semana” estaban bastante lejos: en la zona de UNCAS. A fines de los 60, había 2, si…DOS inspectores de transito, les llamábamos “zorro grises”. Muchos recordamos las persecuciones de Capristo  montado en su Gilera!. Eran heroicas. Y había 8.600 vehículos. Hoy hay 64.400 patentados y residiendo en el mismo territorio. SI…. EL MISMO TERRITORIO, el  mismo trazado urbano pero con una  ciudad que crece vertiginosamente.- Pero no siempre CRECER es desarrollarse. Y cada día debemos apostar al desarrollo, al desarrollo armónico de la convivencia, al desarrollo armónico del respeto por el otro, al desarrollo cultural, deportivo empresarial , crecimiento y desarrollo deben ir siempre de la mano.- Pero además de tener el mismo territorio, y de estar mucho mas apretados… estamos muy muy muy apurados. Y pegados al celular todo el tiempo, tenemos Internet, wi-fi, inmensos televisores llenos de funciones, tablets, usamos el GPS, los bancos funcionan con maquinas o desde casa… por la computadora. Además de esta maravillosa tecnología, hay otros cambios. Cambios en las  normas y pautas de convivencia: hemos naturalizado nuestra convivencia alterando principios básicos, somos los mayores quienes debemos orientar con nuestras acciones, acompañar a los jóvenes en su crecimiento.- La juventud es una etapa intensa y transgresora y siempre vendrá alguien MAS JOVEN, que sabrá MAS, tendrá MAS CREATIVIDAD Y CREERA POR UN MOMENTO COMO TODOS ALGUNA VEZ, QUE PUEDE CAMBIAR EL MUNDO.- Hemos crecido, nuestra ciudad, hoy cumple 191 años… y estamos inmersos en el futuro. Y no está mal, más allá de estos recuerdos que sirven para tomar dimensión del tiempo y de los desafíos. Todos nos sumamos a la globalización, a la velocidad, a la prisa, al vértigo. Aun si aquí todo sigue quedando “cerca”, en nuestro Tandil, mantenemos la “escala humana”. Aqui vivimos en “escala humana”.Pero…igual tenemos apuro por llegar , por ser , por pertenecer. ¿Hemos cambiado los desafíos? …………..Creo que si. Creo que el gran desafío es mantener los principios del humanismo basado en la esencia de que los seres humanos somos responsables de darle significado y propósito a nuestras vidas confiando en la capacidad de la razón y responsabilidad y en los recursos naturales y sociales. Claro que hemos desarrollado infraestructura, y mejoras de todo tipo. Y esto no se detendrá. Mas asfalto, y mas servicios, mejor sistema de salud, mas edificios, mas oportunidades. Porque de eso se trata… hablamos de oportunidades. La Igualdad de Oportunidades es el principal desafío del Desarrollo Humano, abrazar estos objetivos es sinónimo de alcanzar la paz y la justicia.- Es la igualdad de oportunidades, la radicación o expansión de una empresa que amplia posibilidades de trabajo, es una oportunidad la creación de un plan para nuevas viviendas. Es una oportunidad el acceso a la educación con Igualdad.- Podremos crear mejoras en la infraestructura ciudadana… pero las ciudades las habitamos vecinos que construimos la SOCIEDAD. Por lo tanto debemos obrar conforme al principio de solidaridad social, respondiendo con acciones humanitarias ante situaciones que pongan en peligro la vida o la salud de las personas Debemos trabajar forjando conciencia crítica, pero a su vez solidaria Si nosotros, los mayores, no mostramos estos valores, los jóvenes ni siquiera sabrán identificarlos. Si nosotros pasamos los límites y desafiamos el respeto, si no pensamos un instante en  “el otro”, y solo nos importa nuestra vida, no habrá calidad de vida posible. Desde la antigüedad, las grandes disputas mundiales  siempre han sido por el territorio. Hoy, con más de 6 mil millones de habitantes, el planeta pide más y más y más. Pero el mundo sigue con sus mismas dimensiones. Igual que nuestra ciudad, las calles, las veredas, las sierras: tienen las mismas dimensiones. Lo que ponemos en riesgo, es perder  calidad ambiental y calidad ciudadana. Si no somos mejores en los peores momentos, no habrá ciudad que sea habitable y nos de felicidad. Por mas bella que sea. Por más proyectos que en ella concretemos, por mas planificación que propongamos. Y esta ciudad querida, maravillosa, soñada por todos…. aun por aquellos que discuten los sueños… se limitará a estructuras vaciadas de solidaridad, de moral, de ética, de afecto, de buena esencia. Las personas no somos cosas. Y las cosas no son personas. No llegamos hasta aquí por actitudes egoístas, sino por lideres generosos en 191 años de historia. Debemos mantener esa cualidad. La vida humana es lo más preciado. Me formé para defenderla y protegerla. Pero la función pública no reemplaza a la familia. Ni puede colocar una “ángel custodio” al lado de cada habitante para vigilar su conducta y orientarlo en sus acciones. Y no hay acción humana que no nos afecte a todos. Por lo tanto nuestro aporte tiene que tener el concepto de libertad responsable. Así como nuestra intervención en el medioambiente condena los recursos de las próximas generaciones, el proceder cotidiano… nos quita  o nos aporta calidad de vida. Este milenio se inauguró con una enorme epidemia: el individualismo. Las grandes ciudades pueden desentenderse. La nuestra, donde aun nos conocemos y saludamos y re-conocemos… no merece la mezquindad, las chicanas, el egoísmo y mucho menos: el individualismo. Somos todos, con nuestras ideas, creencias y valores. Todos somos parte esencial del presente. Del pasado y del presente tenemos certezas, del futuro solo podemos hacer conjeturas o proyectos.- Como Intendente apuesto a los proyectos y propuestas que nos permitan vivir el Tandil armónico y accesible del presente y del futuro.- Como intendente quiero apostar a un  Tandil con sueños que construyamos entre todos, que compartamos entre todos.- Es nuestro desafío cada día, el de sentirnos Tandilenses junto a los amores del pasado, acompañando la realidad del presente, ayudando a construir el futuro. Gracias por este respeto y el silencio. Feliz cumpleaños Tandil!

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