13 de diciembre de 2013

Papel

Papel. Una lencería lidera la resistencia contra los espectáculos en la Peatonal Bipolar

Cecilia Lippi, de ella se trata, es la comerciante que encabeza una movida inusitada, teniendo en cuenta el destino de para qué son creadas las peatonales céntricas: no quiere que sobre ella se lleven a cabo “actividades recreativas, culturales, religiosas o de otra índole que obstaculicen el normal desenvolvimiento de nuestro desarrollo comercial, sobre todo en horarios y días altamente favorables para el mismo”. Lippi sostiene que los espectáculos en la Peatonal bajan sensiblemente las ventas porque la gente huye de la cuadra debido a la estructura que demandan los shows (grandes bafles, escenarios, etc.), lo cual impide el normal tránsito de la gente por la calle. La carta enviada al Municipio no tiene desperdicio; la esquela firmada por 46 comerciantes alega, con ocurrente espíritu democrático, que “no nos oponemos a que dichas actividades se realicen, sólo que pedimos que se hagan en otros predios que al efecto están preparados para ello y así permitir que el centro comercial a Cielo Abierto se desarrolle en plenitud para lo que fue creado”. Ciertos comerciantes están convencidos –tomando en cuenta un gran evento que se realizó en la Navidad pasada- que las ventas disminuyen cuando los espectáculos afloran. Es un dato empírico que resultaría necesario contrastar con lo que ocurre en otras localidades que tengan una peatonal al estilo Tandil: intermitente, con horarios alternativos de corte. La carta avanza en otra crítica de carácter, dice, constructivo: pretende que el Municipio informe a los comerciantes del cronograma de espectáculos. Lo cierto es que más allá de las opiniones a favor y en contra que produjo la Peatonal –mayoritariamente positivas en los vecinos según los sondeos realizados por la consultora Survey-, hay un dato por demás paradójico y hasta difícil de entender desde la razón: una peatonal es un lugar que, por definición, debe incorporar otros atractivos a una calle común. Para eso fue pensada. Y entre esos atractivos, obviamente, están los eventos culturales y artísticos. En el génesis del proyecto del Centro Comercial a Cielo Abierto se incluye como un tópico fundamental que la gestión de difusión, marketing y otros eventos de la cuadra esté a cargo de un foro con forma de trípode: con representantes del Municipio, la Cámara Empresaria y los comerciantes de Cielo Abierto. Hubo un intento que se desvaneció enseguida. Tras la carta enviada por los comerciantes a Miguel Lunghi, ahora se empieza a saber por qué el citado ente nunca arrancó. Como tampoco arrancó otra parte del proyecto del Centro Comercial que los comerciantes se niegan a realizar: el descubrimiento de las fachadas originales de los negocios y el cambio de la cartelería, un costo que parecen no estar muy dispuestos a solventar.

Subscribite para recibir todas nuestras novedades

data fiscal  © 2026 | El Diario de Tandil | Sarmiento 291