15 de abril de 2013

Política

Política. Se cae a pedazos el castillo político que armó el “Topo” Rodríguez

Alejandro Topo Rodríguez había logrado sumar al proyecto del Motonauta Zen en Tandil parece que  ya quedaron muy lejos del sueño del Alquimista Fallido. El acto político más rimbombante que logró con la suma de AB fue el pataleo de Mario Bracciale cuando desde el gobierno municipal se le negó participar de una reunión por la terapia pediátrica del Hospital de Niños. De Néstor Auza se recuerda una foto para prensa que le hicieron sacar en la estación de ferrocarril de Gardey, para anunciar la llegada, por única vez, del tren a la localidad. Pero el paciente armado con que Rodríguez pretendía comenzar a jugar en la liga mayor de la política lugareña viene sufriendo resquebrajamientos que ameritan la figura inminente del derrumbe. Primero, Bracciale ya se marchó hacia el espacio del intendente de Tigre, Sergio Massa. Segundo, Auza ya habría sido tentado por Diego Bossio para sumarse, luego de las elecciones de medio término, a una estructura gubernamental del Estado nacional. Además, hoy las prioridades del ex rector están muy lejos de la política dado que toda su atención está concentrada, como no podía ser de otra manera, en una delicada situación de salud que atraviesa un ser querido. Así las cosas, Rodríguez, con tan poca empatía tandilense –a tal punto que algunos lo cargan diciendo que su único gen tandilero es llevar el apellido del fundador del pueblo- hoy ha quedado pedaleando y sin cadena. El escenario también aparece complicado en su relación con el gobierno comunal, puesto que a su intento de retomar una agenda política en común le fue respondido con un lacónico: “No jodas, Topo y portate bien. En política hay que tener códigos”. El aviso tenía que ver con el doble camino que Rodríguez realizó en el último tiempo: activo posicionamiento de sus dos delfines (y de él mismo) en el ágora mediática, y, ante la debacle descripta y por debajo de la mesa, un pedido al Ejecutivo para retomar la coordinación de algunas visitas del gobernador Daniel Scioli. La propia suerte del armador del sciolismo vernáculo parece estar, nuevamente, en La Plata. Mucho más si, como se insinúa, finalmente el kirchnerismo y sus satélites colaterales llegan a ir todos juntos a las primarias, con lo cual dejaría muy poco margen de armado y negociación en la cuestión local. Con la fuga hacia delante de Bracciale y Auza, el Topo –quien todavía no pasó por la delicada experiencia de ser medido en nuestra comunidad- transita estos días de cierta euforia adolescente a una mustia melancolía por todo lo que soñó, y por lo que el rigor de la política parece haberle evaporado de las manos.

Subscribite para recibir todas nuestras novedades

data fiscal  © 2026 | El Diario de Tandil | Sarmiento 291