HISTORIA DE EMPRENDEDORES

Alejandra Malisia: del Turismo de Carretera a la Cámara Empresaria

06/12/2017

Alejandra es la representante en Tandil de Mosaicos Blangino, pero además tiene una larga experiencia trabajando en el rubro del transporte. Desde el grupo de Mujeres Empresarias de la CET, lucha por un mundo más igualitario.

por
Mauro Carlucho

Nació entre autos de carrera, ya que su padre, Pepino Malisia, es un "tuerca" empedernido. La familia estaba en el negocio del transporte, con lo que pasaba muchas horas en un taller. Algo extraño para una jovencita de su edad.

Por eso no extrañó a nadie, cuando  encaró a su padre para que le diera permiso de acompañarlo en una carrera. Lo esperó una madrugada, que Pepino estaba por ir a Buenos Aires a renovar el carnet profesional y se fue con él. Su madre no pudo oponerse.

El mismo año de esta anécdota y cuando apenas tenía 19 años, corrió su primera carrera en el circuito de Balcarce. El Chevrolet de Malisia fue el mejor clasificado en las pruebas y largó en la punta de la primera serie.

Todavía no sabía que quería hacer de su vida. De chica soñaba con estudiar medicina, pero era difícil irse a Buenos Aires en ese entonces. Cuando salió de Comercio, en la secundaria, se anotó en la Facultad de Económicas de la Unicen.

Pero su pasión todavía estaba en los fierros. Toda la familia se movilizaba los fines de semana siguiendo a Pepino. Alejandra prefería ir a las carreras que quedarse a salir de boliches con sus amigas. A veces se sentía un poco rara, pero era lo que le gustaba.

 Añora con lo más profundo aquellos años. Recuerda con detalle cada carrera. Anduvo por todos los circuitos y semipermanentes de Argentina. Corrió con los mejores exponentes del automovilismo nacional, en tiempos que el automovilismo era más amateur. Más a pulmón.

Pero  a comienzos de la década del 90 hubo varios accidentes lamentables que se llevaron la vida de ídolos como Roberto Mouras y el Pato Morresi.  Allí tomo conciencia. Siguió los consejos de su madre y dejó esta pasión a un lado.

Al tiempo que estudiaba en la facultad, se puso a trabajar en la administración de una estación de servicio. Alejandra no podía estar quieta. Le gusta trabajar, andar de acá para allá. Estar activa.

Cuando hizo la suficiente experiencia volvió a la empresa familiar de transporte para trabajar en la administración. Eran contratistas de Metalúrgica Tandil. Durante más de 50 años trabajaron a la par de la industria más representativa de nuestra ciudad.

Para ese entonces, su hermana comenzó a correr en la Copa Corsa y los Malisia volvieron a circuito. Lo llevan en la sangre.

Cuando empezó a flaquear el trabajo con MT, el transporte comenzó a buscar variantes para completar las cargas. Así dieron con la fábrica de Mosaicos Blangino en Córdoba. Empezaron trayendo pisos a Tandil y al poco tiempo les ofrecieron ser los representantes de la marca en toda la zona.

Alejandra, viendo que la metalmecánica de la ciudad venía en caída, apostó fuerte por este emprendimiento. Con Blangino primero descubrieron que la calidad de los pisos era muy buena y luego profundizaron la relación con los cordobeses.

En el año 2013 abrieron el local de calle Montiel al 1500 y desde allí no pararon de crecer. Alejandra hizo un trabajo de hormiga. Dieron a conocer el producto. Fueron a todas las ferias de Tandil y la zona. Así se impuso la marca. Hoy se sorprende de la cantidad de edificios que tienen sus pisos.

Embalada por su trabajo, accedió a una invitación de la Cámara Empresaria de Tandil para acercarse a formar un grupo de "Mujeres Empresarias".  Las primeras reuniones escuchaba mucho y hablaba poco. Pero cada vez se fue enganchando un poquito más.

 Descubrió en la actividad gremial un espacio muy interesante. Donde poder aportar ideas y generar cambios. Luego comenzó a viajar a la Federación, a la CAME y este año se sorprendió como miembro de la comisión directiva de la CET, tras un pedido expreso del nuevo presidente Agustín Usandizaga.

Entre todas sus actividades comerciales y gremiales, se hace tiempo (cuando puede) para hacer teatro o pintura.

Tiene muchos proyectos en mente y se siente escuchada dentro de la Cámara. Desde la comisión de comercio busca acercar a los pequeños y medianos comerciantes a la entidad.

Entre una cosa y otra, también es madre y esposa. Desde muy joven tomó el volante de su vida y fue adonde quiso. Una mujer emprendedora con todas las letras.

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